
El gobierno comunista de La Habana, por medio de una declaración oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrex), informó por primera vez sobre los diálogos que se están llevando a cabo con la administración de Donald Trump, quien quiere llegar a un acuerdo con el régimen castrista.
Sobre el tema, el Minrex propone alcanzar “resultados tangibles” en varios temas, pero siempre desde la base del “respeto recíproco”. El comunicado llega en un momento extremadamente complejo para la dictadura.
La falta de suministros de petróleo provenientes de Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero, ha puesto a Cuba en una situación desesperante. Si bien México se ha mantenido como uno de los pocos proveedores de energía, el reciente decreto de Trump sobre imposición de aranceles a quienes suministren hidrocarburos a la Isla ha puesto en jaque a la dictadura.
Ante esta realidad, la isla se ve obligada a reconsiderar su postura diplomática con el fin de garantizar el acceso a recursos esenciales y aliviar la crisis interna. Sin embargo, las líneas rojas que ambas partes (Cuba y Estados Unidos) no están dispuestas a ceder se desconocen.
En su comunicado, el gobierno cubano solo habla de su compromiso con la lucha contra el terrorismo en todas sus formas. Según el Minrex, Cuba no alberga ni financia organizaciones extremistas y destaca que ha mantenido una política de “tolerancia cero” frente al financiamiento del terrorismo y el lavado de dinero.
Además, se señala que no es de su interés hacerles daño a otros países. Trump, en su proclama, consideró que Cuba es una amenaza para EEUU. El régimen comunista quiso dejar en claro que no es así, por lo cual ofrece cooperación con el gobierno estadounidense en materia de lucha contra el narcotráfico, la ciberseguridad, la trata de personas y los delitos financieros.
La cúpula de poder en la Isla recuerda que cuando ha existido voluntad de ambas partes, se han logrado avances en estos frentes, lo que podría abrir una nueva fase de colaboración en la que los intereses mutuos prevalezcan.
El reciente comunicado de la Cancillería cubana se produce en un momento clave, marcado por las tensiones entre Cuba y EEUU. El régimen cubano enfrenta no solo la escasez de petróleo, sino también un creciente aislamiento internacional y sanciones económicas que agravan su situación.
Las autoridades comunistas vieron cómo EEUU capturó a Nicolás Maduro sin mayores problemas y ahora los chavistas que quedaron en el poder en Caracas están completamente alineados con Trump. Realizaron una reforma exprés para dar acceso a una compañía estadounidense a sus recursos petróleos y liberaron los presos políticos mediante una ley de amnistía general.
La disposición de Cuba a continuar un diálogo orientado a resultados tangibles es un cambio de tono a la retórica beligerante de los habituales comunicados del Minrex. Los próximos días y semanas serán cruciales.
Que se produzca el cambio que necesita el pueblo de Cuba, apertura política, no represión, libertad de expresión y de acción.
Apertura económica de verdad para el sector privado, con leyes sensatas y que respeten al sector privado, y no siga la tendencia del gobierno a querer que la inversión privada termine dejando la mayor parte de las ganancias en sus arcas….transparencia…que la ley de hoy no sea cambiada seguidamente como por decreto.
Basta ya de coacción y amenazas.