Miles de cubanos emigran anualmente en busca de mejores oportunidades. Utilizan rutas peligrosas, como cruces marítimos hacia Estados Unidos o terceros países, y vías terrestres desde Sudamérica hacia Norteamérica.
Otros buscan asilo en Europa, especialmente España. Huyen de la crisis económica, política y la represión en Cuba, enfrentando riesgos extremos.