El régimen castrista, instaurado en Cuba tras el triunfo de la Revolución de 1959, fue liderado inicialmente por Fidel Castro y luego por su hermano Raúl Castro.
Basado en un modelo político comunista, consolidó un sistema de partido único, donde el Partido Comunista de Cuba controla todos los aspectos del poder.
El régimen implementó políticas de nacionalización, centralización económica y control social, restringiendo libertades individuales como la expresión, prensa y asociación.
Aunque logró avances en salud y educación, ha sido ampliamente criticado por violaciones a los derechos humanos, represión de opositores y manejo ineficiente de la economía, que ha generado pobreza y emigración masiva.