
Amanda López Torres, una residente del municipio Playa en La Habana, recurrió este jueves a las redes sociales para pedir ayuda desesperadamente en la búsqueda de su cachorro pitbull, Lufy, quien fue robado la noche del martes en el barrio de Santa Fe. La dueña ofreció una recompensa de 15 mil pesos a quien logre encontrar al perro o proporcione información confiable sobre su paradero.
El incidente fue denunciado en el grupo de Facebook Santa Fe Playa, COMPRA Y VENTA, donde López Torres compartió una publicación emotiva explicando la situación. “Sé que el grupo no es para esto, pero necesito encontrar a mi cachorro”, escribió.
La propietaria explicó que Lufy es de color azul y desde su desaparición, tanto ella como su hijo se encuentran muy afectados. La angustia se ha intensificado para el menor, quien no ha podido dejar de lamentar la pérdida de su mascota.
En ausencia de mecanismos oficiales efectivos para recuperar animales perdidos, muchas familias han encontrado en plataformas digitales como Facebook una herramienta para hacer públicas sus historias y solicitar la colaboración ciudadana. La oferta de recompensas se ha vuelto una práctica común en estos casos, con la esperanza de que la motivación económica lleve a la recuperación del animal.
Los perros pitbull son conocidos por su fuerza, energía y apariencia distintiva. Presentan un tamaño mediano, con un peso que generalmente varía entre 13 y 35 kg, dependiendo del tipo y la genética. La altura a la cruz puede ser de entre 45 y 53 cm.
Además, tienen un cuerpo robusto y musculoso, con una apariencia atlética y poderosa. Su pecho es profundo y su espalda es relativamente corta. Esto les permite ser muy activos y disfrutar de actividades físicas como correr, jugar y participar en deportes caninos.
Aunque los pitbulls pueden ser amigables y dóciles, han sido objeto de controversia debido a su participación en peleas y algunos incidentes. La socialización y el entrenamiento desde una edad temprana son esenciales para evitar problemas de comportamiento.
Debido a su pelaje corto, no toleran bien el frío extremo y necesitan protección en climas fríos. También requieren un ejercicio adecuado para evitar el aburrimiento y el desarrollo de comportamientos destructivos.