
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) acordó con las autoridades de Venezuela la adquisición preventiva de 10.000 bolsas mortuorias ante el riesgo inminente de un aumento masivo de víctimas fatales tras los terremotos de la semana pasada.
Las agencias humanitarias activaron esta medida de contingencia en Caracas para cubrir las necesidades forenses de las labores de recuperación de cuerpos en las estructuras colapsadas.
El último balance oficial provisional registra 1.943 fallecidos, más de 10. 000 heridos y unos 30 mil ciudadanos desplazados de sus hogares, mientras los rescatistas internacionales mantienen la búsqueda activa de sobrevivientes en el litoral central.
El coordinador humanitario de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla, precisó que las agencias multilaterales carecen todavía de un censo definitivo sobre el total de personas desaparecidas bajo los escombros.
La incertidumbre sobre el número de atrapados motivó la compra anticipada del material sanitario para atender los escenarios más complejos de la crisis. Las evaluaciones técnicas de Naciones Unidas confirman daños graves o totales en al menos 2.500 estructuras residenciales y comerciales a nivel nacional.
Los equipos de salvamento extendieron las operaciones de excavación urbana más allá del protocolo estándar de las primeras 72 horas. La decisión responde a la recepción constante de reportes vecinales sobre señales de vida en los sótanos y al rescate reciente de personas atrapadas.
Sin embargo, las réplicas geológicas persistentes y las condiciones meteorológicas desfavorables elevan de forma alarmante el nivel de peligro para los especialistas que operan dentro de los perímetros inestables.
“Todavía se registran rescates de sobrevivientes”, explicó Rampolla al justificar la continuidad de las maniobras manuales en las zonas de mayor impacto estructural. Los sismólogos locales contabilizan más de 600 eventos telúricos menores desde los terremotos principales del pasado 24 de junio de 2026.
Los rescatistas enfrentaron una réplica de magnitud 5.2 durante la madrugada de este lunes, en medio de las alertas por lluvias intensas asociadas a una tormenta tropical.
La respuesta humanitaria inmediata de la ONU incluye la instalación de tres centros de atención integral en el estado Vargas para albergar a las familias damnificadas. Estos campamentos provisionales suministrarán atención médica de urgencia, raciones de alimentación, agua potable y servicios esenciales de saneamiento.
El personal especializado de los organismos internacionales proveerá además acompañamiento de protección civil y soporte psicosocial directo a los ciudadanos que perdieron la totalidad de sus bienes.
ONU reconoce que en Venezuela hay al menos 10 mil muertos tras terremotos: ya trabajan en adquirir bolsas para cadáveres
“Sí, definitivamente estamos considerando una cifra superior a la que ya se ha comunicado. Puedo darte una cifra orientativa. Estamos gestionando la… pic.twitter.com/laRGAzkiU9
— Enler García (@EnlerGarciaTV) June 30, 2026
La jefa de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) en el país, Vanessa May, subrayó el impacto emocional que sufren las miles de personas desplazadas por la pérdida total de su estabilidad familiar.
La funcionaria señaló que, al concluir la fase crítica de búsqueda de sobrevivientes, los equipos técnicos realizarán auditorías rápidas sobre el terreno. El plan de asistencia priorizará la protección de los adultos mayores y los ciudadanos con condiciones de discapacidad motora.
Naciones Unidas coordinará la posterior etapa de recuperación temprana mediante la remoción planificada de escombros y la evaluación estructural de escuelas, hospitales e infraestructura pública esencial.
El proceso de reconstrucción obligará a las agencias internacionales a realizar estudios de suelo rigurosos junto a los ministerios venezolanos antes de autorizar cualquier plan de reasentamiento habitacional urbano.
Los voceros de la organización advierten a la comunidad de migrantes latinos en el exterior que la estabilización definitiva de las zonas afectadas demandará un largo periodo de inversión financiera.