
El Tratado de apertura del espacio aéreo entre Honduras y Cuba no sería aprobado por el Congreso Nacional del país centroamericano, a causa de un claro rechazo de la oposición por diferentes riesgos que este plan representa para el territorio hondureño, informó El Heraldo.
El acuerdo, impulsado por el ministro de Planificación de Honduras, Ricardo Salgado, y suscrito en noviembre de 2023 en La Habana por el ministro de Transporte cubano, Eduardo Rodríguez Dávila, incluye la posibilidad de vuelos comerciales, de carga e incluso militares hacia Tegucigalpa.
Esta disposición ha encendido las alarmas en los sectores opositores por las posibles implicaciones en la seguridad nacional y el manejo de la migración, principalmente ante el temor de que Honduras se convierta en otra ventana migratoria para los cubanos, como actualmente lo es Nicaragua.
La diputada liberal Maribel Espinoza, también precandidata presidencial, celebró la posible retirada del tratado. “Me informaron que ese proyecto de aprobación va a ser retirado del Congreso y eso es una buena noticia para Honduras”, afirmó. Además, subrayó que el ministro que firmó el convenio no tiene la autoridad legal para hacerlo, lo que, según ella, imposibilita su aprobación por parte del poder legislativo.
La diputada Fátima Mena, del Partido Salvador de Honduras, cuestionó los supuestos beneficios económicos del tratado. “Queremos saber, ¿cuáles son las empresas que se han identificado para operar bajo este acuerdo? ¿Cuáles serían los beneficios reales para la economía del país?”, preguntó.
La parlamentaria también señaló la contradicción del acuerdo, que en su segundo artículo menciona la posibilidad de escalas sin fines comerciales, lo que genera más dudas sobre su verdadera finalidad.
Otro fuerte opositor, Hernán Guevara, del Partido Nacional, expresó su rechazo al tratado, aludiendo al estado de los derechos humanos en Cuba y su inclusión en la lista de países que apoyan el terrorismo. “Cuba no respeta los derechos humanos. Hay más de mil presos políticos”, afirmó, destacando los riesgos de seguridad que podría acarrear el acuerdo.
Actualmente, Honduras se encuentra bajo la presidencia de la izquierdista Xiomara Castro, quien ha mostrado simpatía con el gobierno comunista de la Isla. Sin embargo, el acuerdo carece del apoyo suficiente de diputados para su puesta en marcha.
Castro solo cuenta con el respaldo de 40 diputados pertenecientes al Partido Libre, uno del Partido Salvador de Honduras y otro más del Partido Anticorrupción. Mientras que la oposición registra 43 integrantes del Partido Nacional, 32 del Partido Liberal y seis del Partido Salvador de Honduras.