
La Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC, por sus siglas en inglés) emitió una orden ejecutiva que autoriza a los residentes del estado a recolectar y transportar a las iguanas verdes “congeladas” a causa de las bajas temperaturas.
La Orden Ejecutiva 26-03 estará vigente entre mañana domingo y el lunes. Los ejemplares recolectados serán sacrificados humanamente o transferidas a distribuidores autorizados para su venta como animales vivos.
FWC ha establecido cinco ubicaciones en las que los residentes pueden entregar las iguanas: en Marathon, Sunrise, Tequesta, Fort Myers y Lakeland. Los horarios de recepción serán el domingo 1 de febrero de 9:00 a.m. a mediodía, y el lunes 2 de febrero de 8:00 a.m. a 4:00 p.m.
La orden ejecutiva permite a los residentes recolectar estas iguanas, pero solo de propiedades privadas con el permiso del propietario o de tierras administradas por FWC, y entregarlas en oficinas designadas de la comisión.
Este esfuerzo se enmarca en un programa para controlar la población de iguanas verdes, que son una especie invasora prohibida en Florida. Fuera de las fechas mencionadas, cualquier posesión de la especie requiere un permiso.
Las personas que recojan los reptiles deben asegurarse de colocarlas en una bolsa de tela sellada y transportarlas en un contenedor cerrado. FWC recomienda tomar precauciones al manipular estos reptiles, como el uso de guantes y ropa protectora, para evitar el riesgo de mordeduras o escapes durante el transporte.
Durante el periodo de frío, las iguanas verdes se vuelven incapaces de moverse y quedan “congeladas” o aturdidas. Esto ocurre porque son reptiles de sangre fría, lo que significa que dependen de la temperatura ambiental para regular su actividad corporal.
Cuando las temperaturas bajan por debajo de los 10°C (50°F), las iguanas pierden la capacidad de moverse y caen al suelo, a menudo en un estado de parálisis temporal. Este fenómeno es común en áreas más cálidas como el sur de Florida, no están adaptadas para soportar temperaturas tan bajas.
En estos casos, se les ve caer de los árboles como si estuvieran muertas, aunque en realidad están simplemente congeladas y podrían recuperar la movilidad una vez que las temperaturas suben nuevamente.
Este esfuerzo es parte de un control más amplio de especies invasoras que afecta a varios ecosistemas de Florida, donde el referido animal han alterado el equilibrio natural, dañando infraestructuras y afectando la biodiversidad local.