
El gobierno peruano confirmó este 7 de noviembre la salida definitiva del embajador cubano en el país, Carlos Zamora Rodríguez, quien dejó Perú luego de que la Cancillería lo citara para discutir su gestión diplomática.
El cese de funciones del diplomático cubano ocurre en medio de crecientes tensiones internacionales entre Perú y México, a raíz del asilo otorgado por este último a la ex primera ministra peruana Betssy Chávez.
Aunque las autoridades peruanas no especificaron públicamente las razones exactas de la expulsión, el movimiento coincide con una serie de acusaciones graves sobre Zamora.
Un grupo de exoficiales de la Marina de Guerra de Perú había señalado al embajador cubano en una carta abierta de ser un “agente de inteligencia” entrenado por la extinta KGB soviética, con la misión de intervenir en los asuntos internos de Perú y la región.
Según los denunciantes, Zamora estaría promoviendo la injerencia del “socialismo del siglo XXI” y generando inestabilidad política en América Latina.
Las acusaciones de espionaje y subversión no son nuevas. En 2021, el exoficial de inteligencia cubano, Enrique García, quien reside en Estados Unidos, describió a Zamora como un espía con más de 50 años de experiencia en operaciones de inteligencia, y afirmó que tanto él como su esposa, Maura Juanperez, tenían altos rangos dentro de la Dirección de Inteligencia cubana.
Zamora, quien también fue embajador de Cuba en Bolivia durante la presidencia de Evo Morales, ha sido vinculado a actividades de apoyo a la permanencia de Morales en el poder durante la crisis política de 2019.
Zamora, apodado “El Gallo” en círculos diplomáticos, también recibió el reconocimiento de la Medalla Jesús Menéndez en agosto de 2025 por su “extraordinaria trayectoria” en el Ministerio de Relaciones Exteriores cubano, en una ceremonia presidida por el presidente Miguel Díaz-Canel.
A pesar de su diplomacia de largo alcance, que incluyó representaciones en Ecuador, Panamá, Brasil y El Salvador, su historial de vinculación con la inteligencia cubana y su rol en eventos políticos controvertidos lo han colocado en el centro de la controversia internacional.
Hasta el momento, la Cancillería cubana no ha emitido ningún comentario sobre la expulsión de su embajador en Perú, un caso que resalta las tensiones diplomáticas en la región y pone de relieve el complicado papel de Cuba en los asuntos internacionales de América Latina.