
La plataforma cubana de contenidos multimedia Picta ha lanzado una nueva opción para los cubanos que sufren apagones de más de 20 horas al día. Ahora, se permite el acceso a ver en vivo los canales de televisión oficialistas por medio de la conexión a Internet vía datos móviles.
La posibilidad es promocionada por la prensa oficialista ante la escasez de electricidad. Pero la “gran iniciativa” del gobierno tiene costos. Además del costo para acceder a Internet, tener una cuenta de suscripción a Picta tiene una tarifa que comienza en 150 pesos cubanos (CUP) al mes.
Dependiendo del plan que elijan se pueden sintonizar sin interrupción, según prometen los ingenieros del proyecto gubernamental, los canales como Tele Rebelde, Cubavisión, Canal Habana, entre otros.
El régimen les está pidiendo a los cubanos que paguen dinero para seguir consumiendo contenidos de propaganda oficialista.
Por el momento, Picta está disponible solo para los suscriptores con números de teléfono de Cuba, pues por el chip Cubacel es como se vincula la cuenta.
Además de la televisión en vivo, también está la posibilidad de ver videos bajo demanda como series y películas. No obstante, todo lo que se encuentra allí tiene un gran filtro ideológico.
Una vez realizado el registro en la plataforma, los usuarios podrán acceder a otras funcionalidades como descargar, comentar, votar y denunciar una publicación determinada.
Cada video tiene disponible una selección de la calidad con la que usted desea verlo, la cual depende de la fuente original. La aplicación está disponible para descargar e instalar en el sistema operativo Android desde www.apklis.cu.
Picta funciona principalmente con datos móviles nacionales. Los responsables de su creación, bajo la supervisión del gobierno, indican que la app fue mejorada para optimizar el uso de los 300 MB mensuales que Nauta Hogar ofrece a los usuarios.
Al cierre de 2025, Picta había alcanzado más de cuatro millones de visitas al mes y se ha establecido como una opción viable para acceder a contenido local sin depender de servicios extranjeros.
En los últimos años ha crecido en Cuba una práctica de consumo de medios que refleja el desinterés de una parte creciente de la población por la televisión oficialista, dominada por contenidos propagandísticos y escasa variedad de entretenimiento.
La alternativa más difundida es el Paquete Semanal, un compendio de aproximadamente un terabyte de películas, series, programas y otros contenidos digitales que circula de forma clandestina y offline por toda la isla.
Esta forma informal de acceso a medios ha llegado a ser la principal fuente de entretenimiento para millones de cubanos, “llegando a alrededor de la mitad de la población”, según estimaciones de investigadores del fenómeno cultural y mediático en Cuba.