
El reguetonero cubano Abel Díaz, conocido artísticamente como El Chulo, anunció este lunes a través de su cuenta de Instagram que desea enfrentar en un ring a su colega Yosvani Arismín Sierra Hernández, popularmente llamado Chocolate MC.
El reto consiste en un combate de seis asaltos, una vez que el intérprete de Bajanda recupere la libertad, ya que permanece detenido en Miami desde el 4 de junio por cargos judiciales de considerable gravedad.
En su publicación, El Chulo ofreció incluso cubrir los gastos legales de su contrincante para que el enfrentamiento pueda realizarse. “Si hay que pagar fianza, yo pongo el dinero, pero él tiene que firmar un contrato para subirse al ring conmigo. Van a ser seis rounds, y lo voy a noquear”, afirmó el músico en tono retador.
Hace unos meses, desde el centro de detención preventiva del condado de Miami-Dade, donde permanece sin fianza, el reguetonero cubano arremetió públicamente contra su colega. La ruptura entre ambos artistas, que hasta ahora mantenían una relación aparentemente cordial, quedó expuesta a través de un audio difundido en redes sociales, en el que el intérprete de Guachineo lo acusa de deslealtad y oportunismo.
El interés de figuras de la música urbana en este tipo de espectáculos no es un fenómeno aislado. Peleas entre celebridades se han convertido en un negocio global. La reciente “Velada del Año 5”, organizada por el streamer español Ibai Llanos, reunió a millones de espectadores en plataformas digitales y estadios.
En Estados Unidos, el youtuber Jake Paul ha construido una carrera paralela en el boxeo, llegando a pactar combates con figuras del deporte profesional. El reguetón también ha incursionado en esa tendencia, como lo evidenció el enfrentamiento entre el cubano Ovi y el boricua Bryant Myers en 2022.
El momento escogido por El Chulo para lanzar su desafío coincide con una etapa en la que presume logros financieros. En redes sociales ha mostrado autos de alta gama, relojes costosos y viviendas en Miami, ciudad donde concentra su carrera. Además, se ha autodenominado “el único repartero millonario”, en alusión a su género musical de origen. Con esta provocación, consolida una narrativa pública que lo presenta como artista competitivo y en constante búsqueda de visibilidad.
Mientras tanto, la situación legal de Chocolate MC continúa deteriorándose. Según registros de la cárcel del condado de Miami-Dade, el cantante enfrenta cargos por secuestro con arma de fuego, robo agravado, allanamiento de morada, amenazas de muerte y posesión de sustancias ilegales. Esta es la tercera vez en menos de dos años que es arrestado en esa ciudad. En abril, ya había sido detenido y liberado bajo fianza tras permanecer días sin paradero conocido.
Los antecedentes judiciales del intérprete muestran un historial de episodios complejos vinculados con violencia doméstica, consumo de drogas y porte ilegal de armas. En medio de estos procesos, familiares del artista han expresado preocupación. Su madre, en una transmisión previa en redes, declaró entre lágrimas que su hijo había “perdido la mente”, una frase que retrata la dimensión personal de los conflictos que enfrenta.