
La Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA) de Estados Unidos emitió una decisión que ha encendido la alarma entre abogados de inmigración, especialmente en lo que respecta a los solicitantes de asilo cubanos y venezolanos.
La decisión tiene su origen en el caso de una exoficial de la contrainteligencia de Venezuela, quien había solicitado asilo en EEUU tras afirmar que corría el riesgo de ser secuestrada, golpeada o incluso amenazada de ser asesinada si regresaba a su país.
A pesar de que un juez le otorgó el beneficio bajo la Convención contra la Tortura (CAT), el Departamento de Seguridad Nacional apeló la sentencia y, en última instancia, la BIA revocó la decisión del juez de inmigración.
De acuerdo con el abogado José Guerrero, quien conversó con el periodista Daniel Benítez, el precedente peligroso se encuentra en la interpretación que la BIA hizo de las amenazas sufridas por la solicitante. El tribunal determinó que las amenazas que ella había recibido años atrás no constituían un riesgo actual de tortura.
A pesar de presentar pruebas de las amenazas de su superior, el comandante Hurtado, y de su temor por su vida, la BIA concluyó que el hecho de que no hubiera sufrido daños en los años posteriores a las amenazas hacía que su caso no cumpliera con los requisitos para recibir el asilo.
Lo más alarmante es que esta decisión no solo afecta a los venezolanos. En un pie de página de la resolución, la BIA estableció que este caso será considerado precedente en todos los procedimientos de asilo que involucren situaciones similares, independientemente del país de origen del solicitante.
Es decir, cualquier persona que haya sido amenazada en el pasado, pero no haya experimentado persecución activa recientemente, podría enfrentar dificultades al intentar obtener asilo en EEUU.
Esta decisión es especialmente relevante para los cubanos que emigraron al país norteño tras las protestas de julio de 2021. Muchos de ellos afirman haber sido amenazados por las autoridades cubanas, pero no han experimentado represalias o persecución directa.
Según la interpretación de la BIA, casos como estos podrían no ser suficientes para calificar para el asilo, ya que la decisión subraya que las amenazas pasadas no constituyen un riesgo actual si no hay evidencia de daño o persecución continua.
Aunque la resolución afecta principalmente a los venezolanos y cubanos, también tiene repercusiones para solicitantes de asilo de otros países de América Latina, como El Salvador y Honduras, que han experimentado situaciones de violencia o persecución política.
La resolución podría limitar las oportunidades de asilo para aquellos que, aunque hayan sido víctimas de abusos o amenazas en el pasado, no pueden demostrar que continúan estando en riesgo.
los cubanos ninguno es un exiliado politico salieron por aereopuerto nadie los persiguio asi que pa fuera y los venezolanos igual pa fuera ellos eligieron lo que tienen pa fuera vienen a criticar este pais deportenlos a todos