
El exmandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, enfrentan nuevos cargos desde este jueves mientras permanecen detenidos en Estados Unidos, donde tienen abierto un proceso penal.
Según CNN, las recientes acusaciones de los fiscales de Nueva York se deben a la presunta participación de los acusados en una conspiración para torturar a ciudadanos estadounidenses y otras personas bajo custodia del gobierno venezolano.
Las imputaciones están vinculadas con las detenciones de más de una decena de estadounidenses, calificadas de indebidas por Washington, durante los años en que Maduro estuvo al frente del poder.
La fiscalía sostiene que, desde que asumió la presidencia en 2013, el chavista autorizó torturas contra personas específicas y supervisó una estructura que utilizaba detenciones arbitrarias y violencia para reprimir a la oposición política.
La acusación describe el caso de un oficial militar venezolano que habría recibido unas 20 descargas eléctricas mediante un cable con corriente, además de golpes con puños, cinturones y un objeto similar a un tubo, así como la suspensión por las extremidades y alrededor de 30 simulacros de ahogamiento.
Entre los estadounidenses que denunciaron abusos figuran Matthew Heath y Osman Khan, liberados mediante un intercambio de prisioneros en octubre de 2022. En una demanda, ambos afirmaron haber sufrido electrocución, ahogamientos simulados, amenazas de agresión sexual, administración de sustancias que alteran la mente y aislamiento.
También existen denuncias de integrantes de los llamados “6 de Citgo”, ejecutivos petroleros detenidos en Venezuela en 2017 bajo acusaciones de corrupción. Tomeu Vadell, Alirio José Zambrano y José Luis Zambrano alegaron en demandas contra Citgo que fueron torturados durante su cautiverio. Este grupo permaneció detenido durante casi cinco años.
María Oropeza, coordinadora estatal de Vente Venezuela, celebró en X el anuncio anticipado de los nuevos cargos y reclamó justicia para las víctimas venezolanas.
“Solo espero que algún día enfrenten cargos por torturar a venezolanos”, escribió. Su reacción subraya una demanda que acompaña el caso: que las investigaciones sobre los abusos alcancen también a quienes fueron perseguidos dentro de Venezuela por disentir del gobierno.
Nicolás Maduro y Cilia Flores también serán acusados de torturar a ciudadanos estadounidenses.
Esto es una buena noticia para quienes queremos justicia, no tanto para quienes aún creen que ellos volverán.
Sólo espero que algún día enfrenten cargos por torturas a venezolanos.
— María Oropeza (@mariaoropeza94) October 7, 2026
La defensa cuestiona la detención de Maduro
Maduro y Flores fueron capturados en enero durante un operativo militar estadounidense en el Palacio Presidencial de Caracas. Ambos se declararon inocentes de las acusaciones anteriores, que incluyen conspiración para cometer narcoterrorismo y otros delitos.
La defensa de Maduro impugna la legalidad de su captura y sostiene que debería disfrutar de inmunidad porque las conductas investigadas habrían ocurrido mientras ejercía la presidencia. Según la fiscalía, el Gobierno venezolano no ha respaldado esa reclamación de inmunidad en nombre del exmandatario.
Flores tiene prevista una comparecencia este jueves, durante la cual su abogado solicitará arresto domiciliario antes del juicio. Por separado, fuentes citadas por CNN señalaron que los investigadores también han considerado acusar a otras personas por su presunta intervención en torturas contra estadounidenses.
Condenan a excongresista por ser agente de Nicolás Maduro
El excongresista cubanoamericano David Rivera, de Miami, recibió una condena de 10 años de cárcel por intervenir en una operación clandestina de cabildeo a favor de Venezuela durante el primer mandato de Donald Trump.
Al dictar la sentencia, la jueza federal Melissa Damian sostuvo que las pruebas acreditaban de forma abrumadora que Rivera había actuado como agente del gobierno venezolano. “Fue una cuestión de avaricia y traición”, declaró.
Según Telemundo 51, la magistrada subrayó que las condenas deben promover el respeto a la ley y cuestionó al exlegislador por sus vínculos con una comunidad que conoce las consecuencias del exilio político.
“Esta sala está llena de cubanoamericanos que saben lo que significa intentar escapar de un régimen comunista. ¿Cómo cree que se sentirían si usted hubiera recibido ese dinero?”, le preguntó Damián.
Rivera y su colaboradora Esther Nuhfer fueron declarados culpables en mayo de todos los cargos que enfrentaban. Las acusaciones incluían actuar como agentes extranjeros sin registrarse ante el Departamento de Justicia y conspirar para lavar dinero.
El proceso giró en torno a una campaña de cabildeo de 50 millones de dólares al servicio del gobierno de Maduro. Antes del fallo, Rivera solicitó clemencia entre lágrimas, mencionó su diagnóstico de cáncer y a sus hijos, y defendió que había dedicado su carrera a luchar contra gobiernos autoritarios.