
La flotilla militar rusa que estuvo cuatro días en La Habana ya partió de la Isla, pero ahora llega una brigada de profesores rusos con libros de textos hechos especialmente por el Kremlin para continuar con su gran influencia en Cuba.
De acuerdo con medios de prensa de esa nación euroasiática, los educadores estarán frente a las aulas desde el próximo curso escolar 2024-2025, como parte del proyecto conjunto “Maestro Ruso en el Extranjero”. El acuerdo fue anunciado recientemente en Kazán por el viceministro de Educación de Rusia, Denis Gribov, y la primera viceministra de Educación de Cuba, Sira Piñeyro Alonso.
Gribov subrayó la relevancia de este intercambio, destacando la implementación de programas conjuntos y la formación de un grupo de trabajo interministerial para fortalecer la cooperación educativa entre ambos países.
El proyecto también abarca la creación de un libro de texto adaptado para estudiantes hispanohablantes. Esta colaboración busca enriquecer el aprendizaje del idioma ruso en Cuba, “facilitando una comprensión más profunda entre ambas culturas”, destaca el funcionario ruso.
Por su parte, Piñeyro Alonso indicó que con la visita de la delegación rusa los pedagogos cubanos tendrán la oportunidad de estudiar las metodologías modernas de enseñanza rusas. Adicionalmente, se prevé que destacados estudiantes cubanos puedan participar en los campeonatos nacionales de destrezas profesionales de Rusia.
En ese mismo sentido, se abordó la organización de vacaciones para escolares cubanos en centros infantiles federales rusos. Según la visión oficial, esta iniciativa permitirá a los niños cubanos experimentar la cultura y la vida en Rusia, promoviendo el entendimiento intercultural desde una edad temprana.
Durante su visita a Moscú, la delegación cubana encabezada por Piñeyro Alonso visitó diversas organizaciones educativas.
La historia de las relaciones entre la Cuba comunista y Rusia se remonta a la época de la Guerra Fría. En 1960, Cuba se convirtió en el primer país de América Latina en establecer relaciones diplomáticas con la Unión Soviética, un movimiento estratégico para contrarrestar la influencia de Estados Unidos en la región.
Esta alianza se consolidó con la Crisis de los Misiles de 1962, cuando la Unión Soviética instaló misiles nucleares en Cuba, desatando una confrontación directa con EEUU.
Desde entonces, la cooperación entre ambos países ha sido significativa. Tras la disolución de la URSS en 1991, las relaciones se enfriaron, pero en los últimos años, bajo el liderazgo de Vladímir Putin, Rusia ha renovado su interés en Cuba. Esta renovación incluye acuerdos económicos y militares, buscando que la Isla caribeña funcione como un enclave militar y de espionaje frente a Estados Unidos.
En cuanto al adoctrinamiento, Cuba ha mantenido un riguroso control ideológico a través de su sistema educativo y los medios de comunicación estatales, inculcando los valores del socialismo y la lealtad al Partido Comunista.
Esta estrategia de adoctrinamiento ha sido un pilar fundamental para mantener el control político y social en la Isla, asegurando una base de apoyo al régimen. Por medio de esos instrumentos, ahora el Kremlin quiere llegar directamente a la educación de los estudiantes cubanos.