
La Oficina del Recaudador de Impuestos del Condado de Miami-Dade prohibió a las empresas Sta Elena Investments LLC y Remas Investments LLC operar o recibir permisos comerciales locales debido a presuntos vínculos con el aparato militar de Cuba. La medida también alcanza a la empresaria Adys Lastres Morera.
El anuncio fue realizado por Dariel Fernández mediante un comunicado fechado el 22 de mayo de 2026. El funcionario explicó que la decisión se tomó después de recientes acciones federales anunciadas por el Departamento de Estado de EEUU y por el secretario de Estado, Marco Rubio.
Según la declaración oficial, las autoridades locales continúan trabajando con agencias federales para revisar operaciones comerciales relacionadas con entidades presuntamente vinculadas al sistema militar cubano.
El documento precisa que ambas compañías no podrán renovar ni obtener el llamado Impuesto Local sobre Actividades Comerciales requerido para operar dentro del condado.
Fernández aseguró además que su oficina mantiene investigaciones sobre posibles relaciones inmobiliarias, registros comerciales y otras conexiones asociadas con las empresas señaladas.
En redes sociales, afirmó que Miami-Dade no permitirá actividades vinculadas a gobiernos extranjeros sancionados o a estructuras que, según dijo, han provocado exilios y restricciones de libertades.
Las medidas fueron anunciadas poco después de que Washington informara acciones migratorias contra Adys Lastres Morera.
Las autoridades estadounidenses la identifican como hermana de Ania Guillermina Lastres Morera, general de brigada y actual dirigente del conglomerado militar GAESA.
Marco Rubio informó que Adys Lastres Morera fue detenida y puesta bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) después de que se cancelara su residencia permanente en territorio estadounidense.
Desde La Habana, el viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, criticó las medidas de Washington y acusó a Estados Unidos de mantener una política de “máxima presión económica” contra Cuba.
En publicaciones realizadas en redes sociales, Fernández de Cossío afirmó que las dificultades económicas en la Isla responden a una estrategia diseñada por Washington para afectar a la población cubana.
También señaló que el gobierno cubano está dispuesto a dialogar sobre asuntos bilaterales, aunque insistió en que Estados Unidos no debe intervenir en el sistema político del país.
Mientras tanto, el presidente Donald Trump volvió a pronunciarse sobre Cuba desde la Casa Blanca, declarando que su administración busca impulsar una transición en la Isla y facilitar el regreso de cubanoamericanos al país.
También negó que el despliegue del portaaviones Nimitz en aguas del Caribe tenga como objetivo intimidar al gobierno cubano.
Trump describió a Cuba como un “país fallido” y señaló los problemas económicos y energéticos que enfrenta la Isla. Aseguró además que EEUU podría brindar ayuda por razones humanitarias y destacó la importancia de la comunidad cubanoamericana en Florida.
Por su parte, Marco Rubio afirmó recientemente que la prioridad de Washington sigue siendo alcanzar una solución diplomática con Cuba, aunque reconoció que considera poco probable un acuerdo con las actuales autoridades cubanas.