
Recientemente, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo que uno de los objetivos de la administración de Donald Trump es lograr una apertura económica en Cuba que permita al pueblo cubano alcanzar su libertad. Para empezar, hace falta que el régimen castrista esté dispuesto a dialogar.
En ese sentido, el economista Pedro Monreal explicó que un primer tema sería la secuencia entre estabilización y reforma estructural, pero no existe un documento oficial cubano que lo defina. Por ello, a modo de propuesta, desarrolló una guía para activar la diplomacia mediante un diálogo tipo Track II Cuba-EEUU sobre un “Programa de 1000 días de estabilización económica y reforma estructural”.
Monreal destaca que temas como el antiterrorismo financiero, la ciberseguridad y el lavado de dinero son áreas en las que Cuba ya ha mostrado disposición para colaborar con EEUU. Además, el economista señala que existe un amplio trabajo analítico dentro y fuera de Cuba sobre los desequilibrios macroeconómicos que pueden nutrir este tipo de conversaciones.
El planteamiento de Monreal se enfoca en escenarios hipotéticos y lecciones comparadas de otros países. Este enfoque evita la imposición de “recetas” y se centra en la evidencia económica. El objetivo principal sería construir confianza para facilitar futuros intercambios oficiales entre ambos países sobre temas de estabilización y reformas estructurales.
Según la propuesta, el diálogo tendría un formato no oficial, donde expertos, académicos y exfuncionarios serían los principales participantes. La institución facilitadora sugerida sería el Peterson Institute for International Economics (PIIE), con sede en Washington D.C. Este instituto ha sido reconocido por su enfoque técnico y su trabajo sobre la economía cubana, como el informe “Towards Economic Normalization with Cuba: A Roadmap for US Policymakers”, publicado en 2015.
El diálogo tipo “Track II” propuesto no se llevaría a cabo en un formato público. Las sesiones se organizarían en un tercer país, y los participantes se reunirían de manera discreta bajo las reglas de Chatham House, donde no se citarían nombres ni instituciones en los documentos resultantes.
Durante el evento, se discutirían temas como la situación macroeconómica actual de Cuba, las experiencias internacionales de estabilización macroeconómica y las reformas estructurales, así como las posibles áreas de cooperación pragmática.
El evento constaría de dos días de sesiones plenarias y grupos de discusión, seguidos de una sesión temática específica y una conclusión con recomendaciones no vinculantes. Además, se elaboraría un memorando de consenso anónimo, siguiendo las reglas de Chatham House, que podría ser publicado a futuro.
Se espera que este tipo de diálogo genere una serie de documentos internos que puedan ser compartidos entre los participantes, así como recomendaciones dirigidas a los gobiernos de Cuba y EEUU.
El memorando de consenso serviría como base para futuros intercambios de cooperación técnica en áreas clave para la estabilización económica de Cuba. Si se lleva a cabo con éxito, podría allanar el camino para una mayor cooperación entre ambos países, lo que podría tener un impacto significativo en la vida de la población.
Hay que ir a buscar al narco asesino de Raúl primero para juzgarlo y meterlo preso y después hablamos.
Y como lo van a ser.? hay algún plan
No estoy de acuerdo. Con el comunismo no se dialoga. Se reirán de nuevo de los acuerdos y seguirán pisoteando al pueblo cubano.Ya sabemos cual es el mal lo mejor para Cuba es sacarlo de raiz.