
Los venezolanos volvieron a las calles esta semana, para exigir elecciones libres y el fin de los apagones y del gobierno de Delcy Rodríguez, mientras este avanza en acuerdos con Estados Unidos sobre petróleo, minería y deuda.
Nueve meses después de la intervención estadounidense que sacó a Nicolás Maduro del poder, los cortes eléctricos y las protestas muestran que las condiciones de vida de la población todavía no reflejan el cambio que Washington presentó como el inicio de una “nueva etapa” para Venezuela.
La noche de este 23 de septiembre hubo manifestaciones en Anzoátegui, Aragua, Guárico y Portuguesa. Los vecinos utilizaron cacerolazos, bloquearon calles y quemaron neumáticos para reclamar por interrupciones que en algunas zonas alcanzan entre seis y ocho horas diarias. En Guárico también se reportaron cortes superiores a ese tiempo.
En Portuguesa, habitantes de Píritu denunciaron tres días consecutivos con fallas que comenzaban alrededor de las 2:00 de la tarde y podían prolongarse durante ocho horas. En Aragua, comunidades como Rosario de Paya, El Paseo y Río Blanco también protestaron durante la noche.
La situación resulta especialmente significativa porque el cambio político producido en enero no desmanteló las estructuras que gobernaron durante el chavismo. Rodríguez fue vicepresidenta de Maduro y continúa rodeada de figuras que ocuparon posiciones centrales durante su gobierno.
🚨 Hay protestas contra Delcy Rodríguez en el estado Aragua, Venezuela, tras su discurso en la ONU, agradeciendo a Donald Trump
– También se reportan protestas en Portuguesa y Guárico.
SOLO EL PUEBLO SALVA AL PUEBLO 🇻🇪 pic.twitter.com/h8wHj3QZov
— El Necio (@ElNecio_Cuba) September 24, 2026
Reuters señaló desde enero que Diosdado Cabello mantenía una influencia importante sobre los organismos de seguridad y que Vladimir Padrino continuaba como ministro de Defensa.
Mientras tanto, Washington ha estrechado su relación con Rodríguez. La mandataria interina viajó esta semana a Nueva York, se reunió con Donald Trump y encabezó negociaciones sobre energía, minería y deuda.
El acuerdo petrolero anunciado en agosto contempla una vigencia de 25 años y una meta de producción superior a 1,5 millones de barriles diarios, con EEUU manteniendo el control mayoritario de esa producción, con más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas venezolanas mediante el acuerdo.
Para los venezolanos que esperaban cambios inmediatos, los resultados todavía son difíciles de identificar en la vida cotidiana, en una intervención que no se ha traducido en beneficios para el pueblo, sino en un saqueo de recursos de su país.
Pese a las recientes declaraciones del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, no existe todavía una fecha definida para elecciones, el partido de Maduro sigue en el poder, los apagones y la escasez continúan, y Venezuela mantiene aún la inflación más alta de todo el continente americano.
🇻🇪 ÚLTIMA HORA: Se registran manifestaciones en Caracas, Venezuela.
Ciudadanos piden el regreso de María Corina Machado y exigen elecciones ya. pic.twitter.com/M2bdsrwUkF
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) September 24, 2026
En su intervención ante la ONU este miércoles, Rodríguez aseguró que habrá comicios, pero no estableció cuándo se realizarán. Mientras tanto, las protestas se han extendido a Caracas, donde los ciudadanos piden el regreso de María Corina Machado, la opositora que fue descartada por Trump como presidenta interina de Venezuela.
Tampoco los acuerdos petroleros han significado hasta ahora un pago generalizado en dólares, empleos masivos o beneficios migratorios para la población. Lo que sí puede documentarse es el avance de negociaciones para atraer inversiones, recuperar activos y reorganizar la industria petrolera, mientras EEUU obtiene una participación mucho mayor en el sector energético venezolano.
El descontento también llegó a Nueva York. Venezolanos se concentraron frente a la ONU para rechazar la presencia de Rodríguez y exigir elecciones. En Doral, Florida, otra movilización reclamó por la situación de los venezolanos migrantes y las operaciones de ICE.
La escena deja una pregunta central: si la intervención estadounidense pretendía abrir una etapa de recuperación y democratización, ¿qué ha cambiado para quienes permanecen en Venezuela?
Por ahora, los apagones continúan, las protestas aumentan y el aparato político heredado del chavismo conserva posiciones de poder, mientras los principales acuerdos visibles con Washington están concentrados en petróleo, minería, deuda y activos estratégicos.
#URGENTE | Manifestantes en Venezuela exigen calendario electoral y el regreso de María Corina Machado.
Empiezan a tomar la principal autopista de Caracas. pic.twitter.com/h0hb8rlfVB
— Orlando Avendaño (@OrlvndoA) September 24, 2026