
La Comisión de Protección de Datos de Irlanda (DPC) ha reabierto una investigación formal contra TikTok, enfocada en posibles violaciones de las leyes de privacidad de la Unión Europea, particularmente en relación con la transferencia de datos de usuarios europeos hacia China.
Esta nueva pesquisa llega tras una multa impuesta a la plataforma por 530 millones de euros a comienzos de 2025, relacionada con prácticas que permitieron accesos remotos desde territorio chino a los datos de usuarios europeos.
La investigación inicial había concluido con la declaración de TikTok de que no almacenaba datos de ciudadanos europeos en China. Sin embargo, la compañía admitió posteriormente que cierta información sí estaba siendo almacenada en servidores ubicados en China, lo que llevó a la DPC a evaluar posibles sanciones adicionales.
La nueva investigación tiene como objetivo verificar si TikTok cumple con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la UE, que establece normas estrictas sobre el tratamiento y traslado de datos personales fuera del bloque europeo.
El núcleo de las preocupaciones radica en que, según el RGPD, las transferencias de datos a países fuera de la UE solo son legales si esos destinos garantizan un nivel de protección equivalente al europeo, lo cual no ocurre con China. De hecho, solo quince países en todo el mundo tienen ese nivel de protección reconocido, lo que pone a TikTok bajo una creciente presión regulatoria.
Este caso se enmarca en un creciente clima de desconfianza global hacia TikTok, especialmente en países occidentales como Estados Unidos, donde la plataforma ha sido objeto de repetidas acusaciones de representar un riesgo para la seguridad nacional debido a sus vínculos con el gobierno chino.
TikTok, que pertenece al grupo chino ByteDance, aún no ha emitido comentarios oficiales respecto a esta nueva ofensiva europea. Esta investigación intensifica el debate global sobre la privacidad de los datos personales y el posible acceso de gobiernos extranjeros a dicha información, especialmente el régimen chino, en medio de las tensiones geopolíticas y tecnológicas actuales.
Esta nueva ofensiva europea se suma a las crecientes sospechas y medidas restrictivas contra TikTok impulsadas en otros países occidentales, especialmente en Estados Unidos, donde la plataforma ha sido señalada repetidamente como un riesgo potencial para la seguridad nacional.