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“¿Qué esperaba?”: cubano regresó para invertir en la Isla y lo perdió todo

Imagen del cubano que intentó invertir en la Isla.
El hombre indicó que sus negocios sufrieron gran presión por parte de las autoridades. (Captura de pantalla © Elcangurodurako-Facebook)

Un cubano que regresó a la Isla para invertir en el sector privado aseguró que terminó tirando la toalla y cerrando todos sus puntos de venta después de que inspectores estatales le exigieran comercializar determinados productos con los precios fijados por el régimen.

Según explicó el hombre a través de sus redes sociales, las restricciones aplicadas por las autoridades castristas hicieron imposible mantener las operaciones sin asumir pérdidas, por lo que terminó rindiéndose con la idea.

El emprendedor relató que funcionarios encargados de las inspecciones le comunicaron los límites de venta establecidos para varias mercancías. La medida forma parte de los controles utilizados por las autoridades cubanas para intentar frenar el encarecimiento de productos, pero el propietario sostuvo que los valores impuestos no se corresponden con los gastos reales de una empresa privada.

Entre esos costos mencionó la compra de mercancías, los salarios y otros desembolsos necesarios para conservar abiertos los establecimientos. A su juicio, cumplir con las tarifas ordenadas por el Estado significaba sacrificar la rentabilidad hasta un punto incompatible con la continuidad del proyecto.

Topes de precios obligan al cubano a cerrar sus puntos de venta

Como ejemplo, citó un artículo cuyo precio debía mantenerse cerca de los 350 pesos. Según sus cuentas, venderlo por esa cantidad no permitía recuperar adecuadamente lo invertido ni cubrir el resto de las obligaciones asociadas al negocio. Frente a esa situación, prefirió suspender las operaciones antes que continuar acumulando pérdidas.

El cierre también dejó consecuencias entre sus empleados y clientes. El empresario explicó que algunos establecimientos atendían diariamente a cientos de compradores, por lo que su salida del mercado implica menos opciones disponibles para quienes dependían de esos puntos para adquirir determinados productos.

Su experiencia también cambió la valoración que tenía sobre haber regresado a Cuba para colocar capital en negocios privados. El emprendedor manifestó su arrepentimiento y atribuyó el fracaso de su proyecto a los controles de precios, las inspecciones y otras restricciones impuestas por las autoridades.

Emprendedor asegura que se arrepiente de regresar a Cuba

Según su versión, las condiciones regulatorias terminaron anulando la posibilidad de mantener una operación rentable. En lugar de continuar trabajando bajo márgenes que consideraba insostenibles, decidió abandonar las actividades que había desarrollado después de regresar al país.

La publicación recibió además numerosas respuestas críticas. Varios usuarios cuestionaron que el cubano hubiese decidido invertir en la Isla pese a las limitaciones que pesan sobre el sector privado. Algunos calificaron la situación como una “trampa” o una “estafa” para quienes destinan sus recursos a desarrollar actividades económicas dentro del país.

Otros comentarios responsabilizaron directamente a las políticas económicas del Gobierno cubano por los obstáculos que enfrentan los emprendedores. También aparecieron mensajes sarcásticos dirigidos tanto contra las autoridades como contra las explicaciones oficiales sobre las causas de los problemas económicos.

Usuarios cuestionan la decisión de haber invertido en la Isla

Una parte de los internautas mostró poca solidaridad con el propietario y le reprochó haber confiado en que podría desarrollar una empresa estable bajo las reglas del régimen. Su experiencia expone las dificultades que denuncian propietarios privados cuando los precios establecidos por el Estado no coinciden con los costos que deben asumir para mantener sus negocios abiertos.

Entre los comentarios, varios internautas cuestionaron su proceso de pensamiento, pues no es secreto para nadie que el Gobierno cubano busca ser el único beneficiado de los negocios que se establecen en la Mayor de las Antillas.

“Invertir en Cuba, el chiste se cuenta solo… ¿Qué esperaba?”; “Eso le pasa por carnero” y “El que no conoce su historia, está obligado a repetirla…”, fueron solo algunos de los comentarios hechos por los internautas dentro y fuera de la Isla.

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