
Israel e Irán entrarán en una aparente paz luego de 12 días de ataques con misiles. La primera señal de un “Alto al Fuego” fue anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pero ocurrieron agresiones que parecían dar pie a una extensión del conflicto.
Alrededor de las 6:00 p.m. (hora local de Cuba), el mandatario republicano anunció en Truth Social la existencia de un acuerdo para detener las agresiones. “¡Felicitaciones a todos! Israel e Irán han acordado plenamente que habrá un alto al fuego total (en aproximadamente 6 horas, cuando ambos países hayan completado sus misiones finales), momento en el cual se considerará que la guerra ha terminado”, escribió el republicano.
“Suponiendo que todo funcione como debería, que así será, felicito a ambos países, Israel e Irán, por su resistencia, coraje e inteligencia para poner fin a lo que debería llamarse “La Guerra de los 12 días”. Esta es una guerra que podría haber durado años y destruido todo Oriente Medio, pero no lo hizo, ¡y nunca lo hará!”, agregó.
Sin embargo, las reacciones inmediatas de ambos gobiernos indicaron que el acuerdo no sería fácil de implementar. Aunque el gobierno israelí aceptó la propuesta, su postura fue firme: Israel respondería con contundencia ante cualquier violación del alto al fuego.
Por su parte, Irán inicialmente negó la existencia de un acuerdo formal, aunque después la televisión estatal de ese país confirmó que se impondría el cese de hostilidades, pero si Israel detenía sus agresiones antes de que el acuerdo entrara en vigor.
Antes de que comenzara la tregua, ambas naciones intercambiaron ataques intensos. En las últimas horas de enfrentamientos, Israel logró atacar objetivos del gobierno iraní en el corazón de Teherán, eliminando a cientos de operativos Basij(fuerza paramilitar), así como científicos nucleares clave.
Las autoridades iraníes reportaron al menos nueve muertos y más de 30 heridos en ataques en diversas partes del país. Asimismo, se reportó la destrucción de un radar en las cercanías de la capital iraní.
En paralelo, Irán también disparó misiles contra Israel, causando víctimas en la localidad sureña de Beersheba. Ambos gobiernos continuaron luchando hasta el último momento, con Teherán destacando que su respuesta era justificada ante la agresión israelí.
El presidente estadounidense, visiblemente molesto, reaccionó rápidamente a las violaciones del acuerdo. A través de su cuenta en Truth Social, Trump expresó su frustración tanto con Irán como con Israel.
“¡Regresen a sus pilotos a casa ahora!”, escribió en un mensaje dirigido a Israel, advirtiendo que cualquier ataque adicional sería una grave violación del acuerdo y podría extender el conflicto.
Minutos más tarde, Trump reafirmó su postura en redes sociales: “El alto al fuego está en vigor, Israel no va a atacar a Irán. ¡Todos los aviones darán la vuelta y se dirigirán a casa!”.
Un elemento crucial en la negociación fue la intervención de Qatar. El emirato jugó un rol de mediador, facilitando conversaciones entre EEUU e Irán para garantizar el alto al fuego.
Funcionarios iraníes y cataríes trabajaron juntos para asegurar que ambas partes se comprometieran con el cese de hostilidades. A pesar de las tensiones, el gobierno de Qatar pudo conseguir que las fuerzas de Irán dejaran de atacar, lo que permitió la implementación del alto al fuego acordado.
El conflicto entre Israel e Irán inició con el lanzamiento de la Operación León Naciente por parte de Israel, una agresiva ofensiva dirigida a las instalaciones nucleares iraníes y otros objetivos estratégicos.
En respuesta, Irán inició la Operación Promesa Verdadera 3, lanzando una serie de misiles hacia varias localidades israelíes. Sin embargo, la mayoría de los proyectiles fueron interceptados por el sistema de defensa “Cúpula de Hierro”, que evitó que los misiles alcanzaran su destino y minimizó los daños en suelo israelí.
EEUU también se involucró en el conflicto, llevando a cabo ataques aéreos a las instalaciones nucleares iraníes con aviones B-12, que atacaron sitios clave como Fordow, Natanz e Isfahan. En represalia, Irán lanzó misiles a la Base Aérea Al-Udeid en Qatar, un importante centro de operaciones de EEUU en la región.
Afortunadamente, la mayoría de los misiles fueron interceptados antes de llegar a su objetivo, y Trump confirmó que no hubo daños importantes en la base, cuyo papel es combatir el extremismo en la zona.