
La serie de Netflix, Monstruos: la historia de Lyle y Erik Menéndez, ha traído la atención sobre el caso de parricidio ocurrido en 1989. Este jueves, el fiscal de distrito del condado de Los Ángeles, George Gascón, propuso una nueva sentencia para los hermanos Menéndez, quienes cumplen dos condenas de cadena perpetua sin libertad condicional.
Gascón planea presentó su recomendación este viernes, sugiriendo que se eliminen las penas de por vida sin posibilidad de libertad condicional y se les otorgue el derecho a optar por ella. Esta medida podría abrir una vía hacia la eventual liberación de los hermanos, tras más de tres décadas en prisión.
Los Menéndez fueron sentenciados en 1996, acusados de asesinar a tiros a sus padres, José y Kitty Menéndez, en un crimen que, según los fiscales de la época, buscaba obtener la herencia familiar.
Sin embargo, la defensa argumentó que los hermanos fueron víctimas de abusos sex*al*s continuos por parte de su padre, de origen cubano, lo que, afirmaron, los llevó a cometer el crimen. Esta narrativa de abuso, aunque determinante para la defensa, no pudo explorarse ampliamente en el segundo juicio debido a restricciones en la presentación de pruebas.
La revisión de la sentencia que propone Gascón se basa en las leyes actuales, que permiten la consideración de libertad condicional para personas menores de 26 años al momento de cometer el delito.
“No todos los miembros de mi equipo están de acuerdo, algunos piensan que deben cumplir sus condenas, pero considero que una nueva sentencia es adecuada”, expresó Gascón. Aclaró también que la conducta de los hermanos en prisión y el tiempo transcurrido jugarán un papel en la evaluación.
El abogado de los Menéndez, Mark Geragos, destacó la transformación de ambos como presos “modelo”, señalando que han trabajado incansablemente en su rehabilitación, incluso sin expectativas de libertad.
En una carta de 1988 presentada como nueva evidencia, Erik le escribió a su primo Andy Cano, relatando los supuestos abusos sufridos. En ella, mencionó el temor que le provocaba su padre y el estrés emocional que experimentaba. Cano, quien testificó en el juicio, confirmó que Erik le habló de estos episodios, aunque no pudo ampliarse en el proceso judicial inicial.
En caso de que el juez acepte la recomendación del fiscal, los hermanos aún deberán enfrentar una audiencia ante la junta de libertad condicional, donde se revisará su progreso en prisión y su nivel de rehabilitación antes de tomar una decisión final. Gascón anticipó que este procedimiento podría llevar entre 30 y 45 días.
El anuncio de Gascón marca un cambio inesperado, dado que la revisión de este caso se esperaba para finales de noviembre. Según la oficina del fiscal, la verificación se adelantó por limitaciones de recursos.
La decisión final sobre la posible liberación de los Menéndez, después de años de un debate judicial y público en torno a su caso, ahora depende de la evaluación judicial y el análisis de las pruebas actuales.