
El director de la CIA, John Ratcliffe, sostuvo en La Habana una reunión poco habitual con altos representantes del aparato de seguridad cubano.
Aunque el comunicado oficial del Partido Comunista de Cuba presentó el encuentro como parte de los esfuerzos por “contribuir al diálogo político” entre ambos países, los nombres que han trascendido colocan el foco en un punto clave: la interlocución cubana no quedó en manos de la Cancillería, sino del Ministerio del Interior, la inteligencia y la contrainteligencia.
La visita, realizada el jueves 14 de mayo, fue solicitada por el gobierno de Estados Unidos y aprobada por la “Dirección de la Revolución”, según el texto oficial del PCC. La parte cubana aseguró que el intercambio permitió defender que la isla “no constituye una amenaza” para la seguridad nacional estadounidense y que no hay razones para mantenerla en la lista de países patrocinadores del terrorismo.
El MININT, no la diplomacia, en conversaciones con la CIA
El principal rostro cubano en la reunión fue el general de Cuerpo de Ejército Lázaro Alberto Álvarez Casas, ministro del Interior. Su presencia marca el tono del encuentro: el MININT controla áreas sensibles como la Seguridad del Estado, la policía, los servicios de inteligencia interna y el sistema penitenciario.
Álvarez Casas fue designado por Estados Unidos en enero de 2021 bajo la Ley Global Magnitsky, cuando el Departamento del Tesoro sancionó al Ministerio del Interior y a su titular por “graves abusos de derechos humanos”. En ese momento, Washington señaló al MININT como responsable de la seguridad interna, el control policial y la vigilancia de la actividad política en Cuba.
Havana, Cuba pic.twitter.com/7S7TtJPyf5
— CIA (@CIA) May 14, 2026
Que el jefe de la CIA se sentara con el ministro del Interior cubano apunta a una conversación centrada en seguridad, inteligencia y cooperación policial, más que en un intercambio diplomático tradicional.
Los nombres: Álvarez Casas, Romero Curbelo y Enrich Pons
Además de Álvarez Casas, la CIA confirmó imágenes del encuentro en las que aparecen Ramón Romero Curbelo, identificado como jefe de inteligencia, y Norge Fermín Enrich Pons, señalado como jefe de contrainteligencia. Ambos nombres son relevantes porque pertenecen a áreas poco expuestas públicamente del aparato de seguridad cubano.
Muchas felicidades por su ascenso a General de Cuerpo de Ejército a Lázaro Alberto Álvarez Casas, un reconocimiento a su brillante hoja de servicios a #Cuba, y a su probada fidelidad al Partido, la Revolución y al legado del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. pic.twitter.com/Cz03WFmHma
— Mayra Arevich Marín 🇨🇺 (@MayraArevich) June 7, 2025
Romero Curbelo ha sido identificado como general de Brigada y jefe de la Dirección de Inteligencia del MININT, una estructura vinculada al trabajo de espionaje exterior y a la recopilación de información estratégica. Enrich Pons, por su parte, aparece asociado a la contrainteligencia, el área encargada de neutralizar operaciones extranjeras y vigilar posibles amenazas internas o externas al sistema.
A esos nombres se suma Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “El Cangrejo”, nieto de Raúl Castro. AP y Reuters reportaron que Ratcliffe también se reunió con él, junto al ministro del Interior y el jefe de los servicios de inteligencia cubanos.
AP señaló que Rodríguez Castro no ocupa un cargo gubernamental formal, aunque fue guardaespaldas de su abuelo y llegó a dirigir el equivalente cubano del servicio de protección personal.
Lo que buscó decir La Habana con el comunicado
El comunicado del PCC intentó fijar la narrativa cubana: Cuba no alberga, apoya ni financia organizaciones terroristas; no permite bases militares o de inteligencia extranjeras en su territorio; y no autoriza actividades hostiles contra Estados Unidos.
Esa última precisión resulta significativa porque la reunión ocurre en medio de acusaciones y sospechas recurrentes desde Washington sobre el papel geopolítico de la isla.
Del lado estadounidense, un funcionario de la CIA dijo a Reuters que Ratcliffe llevó un mensaje de Donald Trump: Washington estaría dispuesto a abordar asuntos económicos y de seguridad solo si Cuba realiza “cambios fundamentales”. La misma fuente indicó que se discutieron cooperación de inteligencia, estabilidad económica y temas de seguridad.
Por ahora, no se han anunciado acuerdos concretos. Lo que sí queda claro es que la reunión expuso quiénes son los interlocutores reales de La Habana cuando el diálogo se mueve del terreno diplomático al de la seguridad: el MININT, sus jefes de inteligencia y figuras cercanas al núcleo histórico de poder.