
Raúl Guillermo Rodríguez Castro, apodado “El Cangrejo”, es una de las figuras más influyentes y controversiales del círculo íntimo de poder en Cuba. Es nieto de Raúl Castro Ruz por ser hijo de Débora Castro Espín y del fallecido general Luis Alberto Rodríguez López-Calleja, quien estuvo varias décadas al frente del conglomerado militar Gaesa, que controla el 70% de la economía nacional.
El Cangrejo: rol dentro del régimen y apodo
El apodo de “El Cangrejo” se debe a una peculiaridad física: una deformidad en uno de sus dedos, que lo ha convertido en un punto de referencia, no solo por su apellido, sino también por su carácter discreto y algo misterioso.
A pesar de no haber ocupado cargos políticos de alto perfil, Raúl Guillermo ha logrado situarse como coronel del Ministerio del Interior (Minint) y jefe de la escolta personal de su abuelo Raúl Castro. En este rol, ha sido considerado un enlace esencial dentro de la “dinastía Castro”, no solo en términos de seguridad, sino también en los intereses económicos familiares.
Boda de lujo de El Cangrejo
Una de las principales controversias en torno a Raúl Guillermo fue su boda de lujo en 2023, donde se filtraron imágenes de la celebración que incluían a figuras de la élite gobernante y empresarios cercanos al régimen.
La boda fue vista como un símbolo del contraste entre la élite gobernante y los millones de cubanos que luchan contra la escasez de productos básicos y el deterioro de los servicios públicos. Las imágenes de la boda lujosa, acompañada de viajes en jets privados y yates exclusivos, reflejan el estilo de vida de Raulito, mientras el pueblo cubano enfrenta dificultades extremas.
Estos lujos fueron criticados por sectores de la oposición, que señalaron la hipocresía del régimen que promueve una ideología comunista de igualdad, mientras su familia disfruta de privilegios exclusivos.
Vínculos con empresarios internacionales y viajes a Panamá
Raúl Guillermo también ha sido vinculado con actividades económicas tanto dentro como fuera de Cuba. En 2024, se reveló que Gran Azul LLC, una empresa registrada en Nevada, estaba asociada a su entorno cercano y dedicada a enviar remesas y paquetes hacia Cuba.
Esta operación, según varios medios, ha sido un canal indirecto para manejar el flujo de dinero hacia la isla bajo el control de la élite castrista. Además, sus vínculos con empresarios del sector energético de Venezuela y Panamá han levantado sospechas sobre el uso de recursos del régimen cubano para financiar negocios paralelos.
Según varios reportes, El Cangrejo ha realizado múltiples viajes privados a Panamá, utilizando jets de lujo, y se ha vinculado estrechamente con empresarios venezolanos y panameños relacionados con el régimen cubano.
Estos viajes, que habrían incluido al menos 13 en 2024 y 10 en 2025, están relacionados con negociaciones empresariales y operaciones económicas, incluyendo la adquisición de propiedades y mercancías de lujo.
Negociaciones con Marco Rubio: un canal de comunicación indirecto
En febrero de 2026, se reportó que Raúl Guillermo fue utilizado como un canal de comunicación indirecto por parte de Marco Rubio, el secretario de Estado de Estados Unidos, para enviar mensajes hacia la cúpula cubana.
Las conversaciones discretas entre ambos se habrían llevado a cabo fuera de los canales oficiales de La Habana y fueron interpretadas como un intento de los funcionarios estadounidenses para acercarse a figuras de la nueva generación dentro de la dictadura comunista.
Sin embargo, analistas como Rolando Cartaya, periodista cubano exiliado, explican que Raúl Guillermo no es capaz de negociar. Su rol en el gobierno está marcado por su cercanía a su abuelo y por su poder dentro de la cúpula militar.
Es un hombre de “pocas luces”. No se le conocen estudios y si se confirma que habla con Rubio, su función solo sería como un interlocutor de su abuelo. “Él no es más que un intermediario para escuchar y transmitir las órdenes de su abuelo, Raúl Castro”.