En una olla, calentar la leche y el azúcar a fuego medio. Revolver hasta que el azúcar se haya disuelto completamente.
Mientras tanto, batir los huevos y la vainilla en un tazón grande.
Una vez que la leche y el azúcar estén calientes, verter la mezcla caliente en el tazón con los huevos batidos, revolviendo constantemente para que los huevos no se cocinen.
Volver a verter la mezcla en la olla y cocinar a fuego medio-bajo durante 30 minutos, revolviendo de vez en cuando.
Añadir el agua y seguir cocinando durante otros 20 minutos o hasta que la leche se haya cortado y tenga una textura grumosa.
Retirar del fuego y dejar enfriar a temperatura ambiente.
Servir el dulce de leche cortada frío o a temperatura ambiente en un plato pequeño.