1 taza de ingredientes adicionales (pepperoni, champiñones, pimientos, etc.)
Preparación
En un tazón grande, mezclar la harina, la levadura, el azúcar y la sal.
Agregar el agua tibia y el aceite de oliva a la mezcla de harina.
Amasar la masa durante unos 5-7 minutos, hasta que esté suave y elástica.
Cubrir el tazón con un paño húmedo y dejar que la masa repose durante 1 hora, hasta que duplique su tamaño.
Preparar una superficie enharinada y transferir la masa a la superficie.
Amasar la masa nuevamente durante unos minutos y luego formarla en la forma deseada de la pizza.
Transferir la masa de pizza a una bandeja para hornear o a una piedra para pizza.
Extender la salsa de tomate sobre la masa de pizza, dejando un borde de aproximadamente 1 pulgada.
Espolvorear el queso mozzarella rallado sobre la salsa de tomate.
Agregar los ingredientes adicionales de tu elección sobre el queso.
Hornear la pizza en un horno precalentado a 220 °C (425 °F) durante 15-20 minutos, o hasta que la corteza esté dorada y crujiente, y el queso esté derretido y burbujeante.
Retirar la pizza del horno y dejar que se enfríe durante unos minutos antes de cortarla y servirla.