
Luego de tres semanas de gestión y negociaciones, por fin se logró la repatriación del cuerpo del joven cubano Dayrovis Martínez Mendoza, fallecido en Guyana, el pasado 22 de septiembre, víctima de un accidente de construcción.
Según el medio local Stabroek News, la tragedia ocurrió cuando un muro de hormigón mal construido colapsó sobre él en una obra situada en Bachelor’s Adventure, en la costa este de Demerara, donde se levantaba un supermercado y un complejo residencial.
Martínez Mendoza, quien había llegado a Guyana apenas cuatro meses antes en busca de mejores oportunidades, quedó atrapado bajo los escombros tras el colapso de una estructura de aproximadamente 4,5 metros de altura y 36,5 metros de largo.
El accidente sucedió alrededor de las 11:30 a.m., cuando el muro cedió repentinamente. Testigos indicaron que, antes del derrumbe, el joven intentó regresar brevemente a buscar su bicicleta eléctrica.
Afortunadamente, ningún otro trabajador resultó herido. Equipos de bomberos y policía llegaron rápidamente al lugar y trabajaron durante varios minutos para remover los escombros y recuperar el cuerpo.
La ministra de Trabajo y Planificación de la Mano de Obra de Guyana, Keoma Griffith, visitó el lugar del accidente y aseguró que el caso está “casi concluido” y que la salud y seguridad laboral deben ser una prioridad en todos los centros de trabajo.
No obstante, la obra fue suspendida hasta que se determinen las causas del colapso y las responsabilidades correspondientes. A pesar de estos esfuerzos, la familia de Martínez Mendoza tuvo que enfrentarse a un proceso burocrático largo y angustiante para repatriar su cuerpo a Cuba.
Según Stabroek News, la familia finalmente recibió una indemnización económica, aunque la consideraron “insuficiente” frente al sufrimiento y las pérdidas que enfrentaron.
El cuerpo del joven fue finalmente trasladado a Cuba y sepultado en su ciudad natal, poniendo fin a una historia marcada por la precariedad laboral y la falta de protección para los trabajadores migrantes.