- Advertisement -

Sancti Spíritus tiene ataúdes de reservas para enfrentar alza de fallecimientos

Sancti Spíritus tiene ataúdes de reservas para enfrentar alza de fallecimientos
Rodríguez explicó que antes los insumos llegaban por asignación nacional, pero ahora solo reciben tejido y madera. (Foto © Periódico Cubano)

Sancti Spíritus mantiene una reserva de unos 30 ataúdes y ha descentralizado su fabricación hacia varios municipios para responder ante un aumento de fallecimientos tras aprender de las experiencias de la pandemia de coronavirus.

De acuerdo con el diario oficialista Escambray, la Empresa de Producciones Varias (Emprova) es la encargada de la producción de ataúdes y ahora adopta estrategias para garantizar la cobertura funeraria, reducir traslados, ahorrar combustible y acortar las esperas de las familias ante un servicio especialmente sensible.

Alberto Rodríguez Pérez, director general de Emprova, dijo que se descentralizó la producción y ahora varios municipios de la provincia elaborarán sus propios sarcófagos. La dependencia de la sede central en la cabecera provincial es menor.

En la práctica, Fomento produce sus ataúdes y también los de Cabaiguán; Trinidad y Yaguajay cubren sus propias necesidades; Jatibonico atiende las suyas y las de La Sierpe; mientras Sancti Spíritus fabrica los requeridos en su zona y en Taguasco. La intención oficial es extender ese esquema a la mayoría de los municipios de la provincia.

La estrategia parte de la experiencia acumulada durante la pandemia de Covid-19, cuando el incremento de muertes obligó a fabricar féretros en Trinidad y en la carpintería de Sancti Spíritus, además de la fábrica principal.

La decisión responde a una combinación de problemas estructurales. La falta de electricidad afecta el funcionamiento de las carpinterías y solo la fábrica de ataúdes ubicada en la cabecera provincial dispone de un grupo electrógeno.

A eso se suma el déficit de madera y las demoras en el aserrado, pues la empresa forestal también depende del suministro eléctrico para operar.

Rodríguez explicó que antes los insumos llegaban por asignación nacional, pero ahora solo reciben tejido y madera, mientras otros materiales deben conseguirse mediante proveedores particulares.

Entre esos productos figuran puntillas de diferentes medidas, indispensables para sostener la producción. Pese a ese escenario, el directivo afirmó que la entidad mantiene la fabricación diaria y cuenta con ataúdes de reserva.

La actual crisis energética vuelve a poner en tensión la fabricación y distribución de ataúdes, como ya ocurrió en la etapa más dura del coronavirus, cuando el repunte de fallecimientos desbordó capacidades y obligó a improvisar soluciones de urgencia.

Durante aquel período, la escasez de materiales provocó cambios visibles en los servicios fúnebres. En distintos puntos del país comenzaron a usarse féretros blancos por falta de tela negra. También hubo que recurrir a estructuras descritas por familiares como frágiles, como los fondos de cartón fino, lo que generó angustia y malestar en momentos de duelo.

La precariedad llevó incluso a explorar alternativas como los ecoataúdes. Cuba llegó a negociar con una empresa mexicana la comercialización de estos modelos fabricados con materias primas derivadas de envases Tetra Pak, como los de las cajas de leche o jugos.

El año pasado en medio de un repunte de la epidemia endémica de arbovirosis, la escasez de ataúdes volvió a impactar los servicios necrológicos. Fueron varias las escenas donde a falta de combustible para los carros fúnebres el traslado de fallecidos se tuvo que dar en triciclos eléctricos o en carretones de caballo.

Sin comentarios

¿Qué opinas? ¡Déjanos tu comentario!

Please enter your comment!
Ingrese su nombre

Salir de la versión móvil