
El actor estadounidense Eric Dane murió el 19 de febrero, a los 53 años, tras enfrentar durante meses una esclerosis lateral amiotrófica (ELA) que le diagnosticaron en 2025.
El certificado de defunción, citado por la revista People, establece que la causa inmediata fue una insuficiencia respiratoria derivada de esa enfermedad neurodegenerativa, que no tiene cura y compromete de forma progresiva la función muscular. La noticia confirma el desenlace de un proceso clínico que el propio intérprete hizo público en abril del año pasado y que siguió compartiendo hasta sus últimas semanas.
Dane alcanzó notoriedad por su papel del doctor Mark Sloan en la serie Anatomía de Grey y por su interpretación de Cal Jacobs en Euphoria. Tras revelar su diagnóstico, el deterioro avanzó con rapidez.
Primero perdió movilidad en el brazo derecho; luego la parálisis se extendió a las piernas. Con el tiempo necesitó silla de ruedas y comenzó a presentar problemas para articular palabras y deglutir.
Un día después del fallecimiento, su colega Patrick Dempsey declaró que lo visitó en la última semana y que el actor “estaba perdiendo casi por completo su capacidad para hablar”.
Pese al cuadro clínico, Dane mantuvo su actividad profesional. Retomó el rodaje de la tercera temporada de Euphoria y, en noviembre, participó en un episodio de la serie Mentes brillantes, donde encarnó a un bombero que recibe el mismo diagnóstico que él enfrentaba en la vida real.
En diciembre, anunció la publicación de sus memorias, Books of Days; A Memoir in Moments, previstas para 2026. En ese libro planeaba repasar hitos personales y laborales: el nacimiento de sus hijas, su llegada al set de Anatomía de Grey, la decisión de mantenerse sobrio y el día en que escuchó el diagnóstico. No se ha informado si logró concluir el manuscrito.
Antes de morir, grabó un episodio del documental Famous Last Words, producido por Netflix. En esa conversación, que se publica tras la muerte de cada invitado, reflexionó sobre la falta de recursos para investigar la ELA.
“Es un problema de dinero. Si tuvieran fondos ilimitados para investigar, encontraríamos una solución rápida”, afirmó. Añadió: “Solo hay 31.000 personas con ELA en este país… Es difícil entender el concepto de una única vida y de cómo afecta a los demás”.
En el diálogo también expresó desconcierto ante su situación: “Todavía no puedo creerme que esto me esté pasando a mí; es raro… Nunca pensé que este sería el final de mi camino”. Aclaró que no sentía lástima por sí mismo: “No me doy pena a mí mismo, sino por mis hijas, por Rebecca y por mis amigos”.
Dane dejó un mensaje dirigido a Billi Beatrice y Georgia Geraldine. Dijo que lamentaba no poder “llevarlas al altar” o acompañarlas si decidían formar una familia. “Si no puedo comunicarme con mis hijas ni puedo moverme, no quiero estar aquí”, confesó.
Tras su muerte, allegados organizaron una campaña en GoFundMe para cubrir gastos médicos y garantizar apoyo económico a las menores. Entre quienes aportaron fondos figuran Hailey Bieber, el creador Sam Levinson y Proya Jain.
La iniciativa refleja el impacto que dejó el actor en su entorno y reabre el debate sobre la financiación para investigar una patología que, como él advirtió, aún no tiene tratamiento curativo.