
El sistema de salud pública de Cuba cerró 2025 con 3.729 médicos registrados menos que el año anterior, una disminución cercana al 5% que agrava la preocupación por la disponibilidad de profesionales en hospitales y consultorios. Las estadísticas oficiales muestran que la reducción acumulada desde 2021 supera los 34.000 facultativos.
Los datos corresponden al Anuario Estadístico de Salud 2025 del Ministerio de Salud Pública (MINSAP), divulgado en octubre de 2026. El documento contabiliza 71.635 médicos, frente a los 75.364 registrados en 2024 y los 106.131 reportados cuatro años antes.
Cuba perdió casi un tercio de sus médicos registrados desde 2021
La comparación revela una disminución de 34.496 profesionales, equivalente al 32,5% del registro existente en 2021. El descenso pone en entredicho la capacidad del sistema sanitario estatal para conservar sus recursos humanos y sostener la atención médica.
La reducción también afecta al resto de los trabajadores del sector. En 2023, el MINSAP contabilizaba 421.120 empleados, cifra que bajó a 390.279 en 2024 y terminó en 365.515 durante 2025.
En apenas dos años, el Sistema Nacional de Salud registró 55.605 trabajadores menos, incluyendo diferentes categorías profesionales, técnicas y administrativas. La tendencia representa otro desafío para instituciones que enfrentan escasez de medicamentos, equipos e insumos.
Las cifras contrastan con el discurso gubernamental que durante décadas presentó a Cuba como una potencia médica internacional, mientras pacientes y profesionales denuncian dificultades para acceder a servicios básicos.
Emigración, bajos salarios y deterioro de las condiciones laborales
Entre las posibles causas del descenso figuran la emigración, las jubilaciones, los bajos salarios y el abandono de la profesión. Sin embargo, el anuario no establece cuántas bajas corresponden a cada motivo.
Tampoco puede afirmarse que los 3.729 médicos hayan abandonado Cuba. El registro incluye distintas categorías de profesionales y no representa exclusivamente a quienes ejercen dentro del territorio nacional.
Las condiciones laborales han provocado denuncias públicas. En junio, una médica de Artemisa relató a Periódico Cubano el agotamiento del personal sanitario ante los apagones, la falta de medicamentos y el deterioro hospitalario.
Otro reportaje publicado en marzo expuso la insuficiencia de los salarios médicos, que obliga a algunos profesionales a buscar ingresos adicionales para cubrir sus necesidades básicas.
El régimen cubano enfrenta una crisis que golpea a los pacientes
La situación también coincide con nuevas restricciones profesionales. En septiembre entró en vigor una regulación que permite inhabilitar temporalmente a médicos que incumplan determinadas obligaciones del servicio social, una medida que ha generado preocupación entre quienes buscan emigrar.
Mientras las autoridades continúan sin ofrecer un desglose de las causas de la reducción, las estadísticas reflejan la pérdida sostenida de personal sanitario. El desafío para el Gobierno cubano será garantizar médicos, medicamentos y servicios en un sistema que acumula años de deterioro.