
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, mencionó este miércoles a las tropas desplegadas en la Base Naval de Guantánamo que el futuro de Cuba dependerá de las decisiones del presidente Donald Trump.
La llegada de Hegseth al enclave militar se produce en un contexto de creciente tensión entre Washington y La Habana, marcado por nuevos movimientos militares, declaraciones políticas y acciones judiciales contra figuras del régimen cubano.
Su visita forma parte de una agenda oficial que también incluye una parada en Tampa, Florida, donde tiene previsto reunirse con unidades del Comando Central de Estados Unidos, (CENTCOM), según un comunicado.
Durante su encuentro con los militares en Guantánamo, Hegseth destacó el valor estratégico de la base y recordó que ya había estado allí dos décadas atrás como soldado, durante la misión de detención desarrollada en esa instalación.
“Es un honor estar aquí en la Bahía de Guantánamo. Estuve aquí hace 20 años, sirviendo como soldado como parte de la misión de detención”, afirmó. Luego añadió que ese territorio fue entonces, y continúa siendo ahora, “una pieza de terreno muy importante y estratégica de América”.
El funcionario también vinculó el futuro de Cuba con las decisiones políticas de ambos países. “Lo que sucede con el futuro de Cuba está en manos del presidente de los Estados Unidos y del liderazgo de Cuba”, dijo ante las tropas.
.@SECWAR “What happens with the future of Cuba is in the hands of the President of the United States and the leadership of Cuba.
NO MATTER WHAT—THE DEPARTMENT OF WAR IS GOING TO BE PREPARED AND POSTURED FOR ANY POSSIBLE CONTINGENCY.” pic.twitter.com/RXYC45qlBv
— DOW Rapid Response (@DOWResponse) June 10, 2026
Su mensaje más relevante fue dirigido a la preparación militar. “Pase lo que pase, el Departamento de Guerra va a estar preparado y posicionado para cualquier contingencia posible”, declaró el funcionario en su mensaje, publicado en el perfil de X de Respuesta Rápida del Departamento de Guerra.
Se trata de la segunda presencia de un alto funcionario del gobierno de Donald Trump en la Base Naval de Guantánamo en menos de 15 días. El pasado 29 de mayo, el general Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur, también estuvo en esa instalación para revisar asuntos relacionados con la seguridad del personal militar, sus familiares y la preparación operativa de la base.
Donovan analizó además la seguridad perimetral del enclave naval durante un encuentro en el que participaron representantes de las fuerzas militares cubanas. Esa visita, seguida ahora por la de Hegseth, refuerza la atención de Washington sobre Guantánamo y envía una señal política directa al régimen cubano.
El desplazamiento ocurre mientras aumentan las lecturas sobre una estrategia de mayor presión hacia La Habana. Lo que comenzó con declaraciones políticas sobre Cuba ha pasado a expresarse en contactos de alto nivel con tropas desplegadas en una zona de especial sensibilidad estratégica dentro del territorio cubano.
A ese escenario se suman reportes sobre vuelos de drones militares estadounidenses en aguas internacionales cercanas a Cuba y la presencia en el Caribe del USS Nimitz, un portaaviones de propulsión nuclear con más de cuatro décadas de servicio y considerado uno de los símbolos de proyección de poder de la Armada estadounidense.
El USS Nimitz puede transportar decenas de aeronaves de combate, helicópteros y unidades de apoyo. Su grupo de ataque incluye aviones F/A-18 Super Hornet, aeronaves de guerra electrónica EA-18G Growler y helicópteros MH-60 Seahawk, además de buques escolta y apoyo logístico. Esa estructura permite operaciones de vigilancia, defensa aérea, ataque y respuesta rápida lejos del territorio continental de Estados Unidos.
La presión contra el régimen castrista también se ha movido al terreno judicial. El pasado 20 de mayo, autoridades estadounidenses presentaron cargos penales contra el expresidente Raúl Castro por el derribo de dos avionetas de Hermanos al Rescate en febrero de 1996, cuando activistas de esa organización auxiliaban a balseros cubanos en el estrecho de Florida.
Tras la presentación formal de las acusaciones en la Torre de la Libertad de Miami, funcionarios judiciales de Estados Unidos afirmaron que el proceso no tiene carácter simbólico y que existe la intención de buscar vías para que el exmandatario comunista comparezca ante una corte federal en Miami.