El incendio forestal desatado en Pinares de Mayarí, Holguín, avanza sin control devorando cientos de hectáreas de bosques y obligando a la evacuación de al menos una veintena de familias de áreas rurales, según resaltan los medios de prensa oficialistas de la localidad.
“La estrategia de las fuerzas que lo combaten busca frenar el paso hacia las zonas cercanas al campamento de La Presa, Centro de investigación para la montaña y el Motel, pero la llegada de la noche dificulta las operaciones”, refirió este pasado domingo el periodista Emilio Rodríguez Pupo.
La gravedad del asunto obligó a que Ernesto Santiesteban Velázquez, miembro del Comité Central del Partido Comunista (PCC) y primer secretario en Holguín, se trasladara hasta el lugar de los hechos para conocer cómo avanza el combate al incendio.
Durante el transcurso de la noche y madrugada de este lunes, se puntualizaron los planes de evacuación ante un previsible movimiento de las llamas en dirección a otros poblados de la zona.
Dada la compleja situación, se activó un puesto de mando contra catástrofes, integrado por especialistas forestales, guardabosques, miembros de Salud Pública, el Citma y autoridades del gobierno y el PCC.
Hasta el momento, no hay una versión oficial sobre el acto detonante del incendio, pero en la actualidad Cuba atraviesa por el periódico seco del año, propicio para la proliferación de incendio debido a la baja humedad del suelo.
Durante el año 2022, se registraron 284 incendios forestales en todo el país, los cuales provocaron una afectación irreparable en más de 1.800 hectáreas de superficie boscosa, según un informe del Cuerpo de Guardabosques de Cuba (CGB).
De acuerdo con declaraciones del jefe nacional del CGB, Manuel Lamas Gómez, la intencionalidad sigue siendo la causa principal de los siniestros, ya que se estima que solamente el 3% de los incendios tuvo su origen a partir de fenómenos naturales.
El CBG catalogó que el 83 % de los incendios fue de pequeñas proporciones, el resto fue considerado de gran tamaño. Tuvieron origen fundamentalmente en Pinar del Río y Mayabeque, siendo los meses de marzo y abril los más propensos a producir eventos de fuego en zonas boscosas.
Los incendios forestales son uno de los mayores desastres naturales que pueden afectar a un ecosistema. Además de la pérdida de la vida de animales, árboles y plantas, también contribuyen a la contaminación del medio ambiente y al desarrollo de enfermedades respiratorias en las personas que habitan en las áreas cercanas.
Es importante tomar medidas preventivas para evitar estos siniestros, como mantener la limpieza en el bosque, no encender fogatas en zonas prohibidas, no tirar colillas de cigarrillos y, en general, evitar cualquier acción que pueda generar chispas o fuego.
Estas medidas contribuyen a preservar los bosques, ya que son hogar de una gran cantidad de animales, muchos de ellos en peligro de extinción, y son responsables de la producción de oxígeno en la atmósfera, contribuyendo a regular el clima global.