
El cubano Julio Hernández, de 87 años, y su esposa, Manuela Hernández, de 84, también oriunda de la Isla, son las víctimas mortales de un atropellamiento ocurrido alrededor de las 7:00 p.m. de este domingo en la ciudad de Hialeah, informó Local 10.
Además de revelar los nombres de los fallecidos en este hecho, la policía local confirmó el arresto de una sospechosa, identificada como Susej Calcines, quien sería la conductora de la camioneta Mercedes-Benz que impactó al matrimonio en la intersección de East Eighth Avenue y 47th Street.
La pareja, casada por más de 50 años, se dirigía a comprar un billete de lotería cuando perdieron la vida. Familiares y vecinos han expresado sentidas palabras tras enterarse del fatídico hecho.
“Eran uno solo. Él vivía para ella y ella vivía para él”, expresó Jorge Luis Alonso, yerno de la pareja. Por su parte, Osvaldo Zayas Alfonso, amigo cercano a los Hernández, describió a los fallecidos como los mejores vecinos que había tenido. “Llevaban décadas en Florida desde su llegada de Cuba y siempre fueron una parte importante de nuestra comunidad”, añadió.
Este lunes por la mañana, la policía localizó a Susej Calcines y su vehículo en un complejo de apartamentos ubicado en la cuadra 4300 de Northwest 10th Street. Ella fue arrestada y, según su informe policial, alegó que sufría una enfermedad que le impedía recordar el accidente.
Las autoridades han presentado contra la referida mujer dos cargos de homicidio vehicular y dos cargos adicionales por abandonar la escena de un accidente. Hasta el momento, la sospechosa se encuentra detenida en el Centro Correccional Turner Guilford Knight, donde permanece sin fianza.
La pena mínima por homicidio vehicular en Florida es de nueve años y tres meses de prisión, pero el juez puede imponer una pena de hasta 15 años. La acusación por este delito puede elevarse a delito grave de primer grado si el acusado huye del lugar del accidente antes de hablar con las autoridades o de ofrecerse a ayudar a las víctimas.
En Florida, las sanciones por abandonar la escena de un accidente dependen de las circunstancias del hecho. En este caso, como existen dos víctimas mortales, se considera un delito grave de primer grado, con una multa de hasta 10.000 dólares, una sentencia de hasta 30 años de prisión y la revocación de la licencia de conducir por al menos tres años.