
Estudiantes de la Universidad de Ciencias Médicas ‘Victoria de Girón’ en Matanzas sugieren que el Ministerio del Interior (Minint) investigue a la presidenta ejecutiva del monopolio estatal de las telecomunicaciones (Etecsa), Tania Velásquez, por el mal manejo de las finanzas de la empresa.
Durante una reunión con las autoridades locales para explicar el tarifazo en el precio de los servicios de acceso a Internet vía datos móviles, un estudiante recordó los casos recientes del exministro de Economía, Alejandro Gil Fernández, quien prometía arreglar el país con un ordenamiento monetario que fracasó y luego él fue acusado de corrupción por el propio gobierno. Otros casos mencionados fueron los de Carlos Lage y Arnaldo Ochoa.
El joven no escatimó en señalar la gestión deficiente de Etecsa, que desde 2018 ha reportado pérdidas económicas sin implementar medidas previas. No fue hasta mayo de 2025 que el monopolio se apareció con un tarifazo, que justificó como necesario para salvar la empresa y con ella el resto de los servicios de telecomunicaciones del país.
“¿Por qué no empezaron a tomar medidas paulatinamente? ¿Por qué este zarpazo ahora?”, expresó indignado. La intervención del estudiante fue respaldada con aplausos por sus compañeros, reflejando el creciente descontento en la juventud cubana ante el encarecimiento de los servicios de telecomunicaciones.
“El nombre de la presidenta de Etecsa es otro nombre incómodo para mencionar, porque si una empresa estatal socialista causó pérdidas al pueblo cubano, ¿cómo se le va a pedir a todos los cubanos que paguen por eso ahora? Eso es inconcebible”, acotó en un audio que se ha sido divulgado por el portal Árbol Invertido.
Desde que Etecsa implementó el tarifazo el pasado 30 de mayo, la población ha experimentado una fuerte polarización. Muchos cubanos, que ya viven con salarios bajos y bajo la presión de una economía inestable, se han visto obligados a pagar precios exorbitantes por los servicios de telecomunicaciones.
Los paquetes de datos, por ejemplo, han aumentado de forma significativa, y la alternativa de pagar en dólares, accesible solo para aquellos con remesas desde el exterior, ha acentuado aún más la desigualdad social.
Incluso la prensa oficialista ha sido tajante en sus críticas hacia la administración de Etecsa. A la empresa estatal se le acusa de una desconexión con la realidad cubana. En medio de un panorama de apagones, escasez de alimentos y otros servicios esenciales, el tarifazo de Etecsa ha sido la gota que colmó el vaso.
No solo afectó a los estudiantes, sino a toda la población que depende de las telecomunicaciones para su desarrollo profesional y personal. Como consecuencia, el descontento se ha manifestado no solo en las redes sociales, sino también en las instituciones académicas y en las conversaciones cotidianas.