
Los restos del Clipper Endeavor, un avión de Pan American World Airways que protagonizó una tragedia aérea en 1952, fueron encontrados el pasado 2 de junio a casi 600 metros de profundidad frente a la costa norte de Puerto Rico.
La localización, conseguida mediante un vehículo submarino autónomo, resolvió una búsqueda que se extendió durante varias décadas.
El hallazgo, aunque hecho hace más de un mes, fue revelado recientemente por el programa TODAY, de la cadena NBC, que difundió imágenes obtenidas durante una expedición respaldada por Discovery Channel. La aeronave permanece en el fondo del océano Atlántico, a pocos kilómetros del litoral puertorriqueño.
El aparato era un Douglas DC-4 que operaba el vuelo Pan Am 526A entre San Juan y Nueva York. Se precipitó al mar el 11 de abril de 1952, pocos minutos después de despegar del aeropuerto de Isla Grande.
ALERT: Research team found the Pan Am flight that crashed 74 years ago, killing 52 people, and changed airline industry standards forever.
A Pan Am flight on April 11, 1952, was headed from Puerto Rico to New York with 64 passengers and five crew members aboard.
It crashed… pic.twitter.com/qU9HO7epWq
— E X X ➠A L E R T S (@ExxAlerts) July 22, 2026
Una expedición localizó el nombre Endeavor
La Air/Sea Heritage Foundation encabezó la investigación junto con Deep Sea Vision y Eco Minerals. La fundación buscaba el avión desde 2019, pero solo pudo identificarlo tras delimitar una zona concreta y emplear tecnología utilizada para explorar yacimientos submarinos.
“Estábamos contrarreloj y sabíamos que teníamos una zona de búsqueda bastante bien definida”, explicó Tony Romeo, director ejecutivo de Eco Minerals.
Las grabaciones del vehículo autónomo mostraron el fuselaje dividido en dos secciones. Pese a los daños y al tiempo transcurrido, todavía podían distinguirse el nombre “Endeavor” y el conocido emblema alado de Pan Am.
🛩️ #Entérate | El misterio terminó 74 años después. El equipo de Air/Sea Heritage Foundation encontró en el fondo del Atlántico, frente a Puerto Rico, los restos del Clipper Endeavor de Pan Am, accidente de 1952 que dejó 52 fallecidos. pic.twitter.com/DgBIf1PyOB
— heraldousa (@heraldousa) July 22, 2026
El naufragio dejó 52 muertos
El accidente es recordado en Puerto Rico como la “Tragedia de Viernes Santo” y figura entre los desastres aéreos más mortíferos ocurridos en la isla.
En el avión viajaban 69 personas: 64 pasajeros, incluidos seis niños, y cinco miembros de la tripulación. Dos motores del ala derecha fallaron poco después del despegue.
El capitán John C. Burn optó por amerizar para impedir que la aeronave chocara contra áreas habitadas o arrecifes. Los ocupantes sobrevivieron al primer impacto, pero el fuselaje se rompió y desapareció bajo el agua en menos de tres minutos.
Solo 17 personas consiguieron salir con vida. Las otras 52 murieron ahogadas y los equipos de rescate únicamente recuperaron 39 cuerpos.
For more than 70 years, the final resting place of the Pan Am Clipper Endeavor remained unknown. Now, experts from the Air/Sea Heritage Foundation, in partnership with Deep Sea Vision and Josh Gates, have solved one of aviation history’s greatest mysteries.
Catch the new season… pic.twitter.com/gdUfs6102D
— Discovery (@Discovery) July 23, 2026
El accidente modificó las normas de seguridad
La investigación de la Junta de Aeronáutica Civil de Estados Unidos determinó que parte de las víctimas pudo haberse salvado.
La tripulación no informó a los pasajeros sobre la ubicación y el uso de los chalecos salvavidas. Además, dos de las tres balsas inflables no funcionaron correctamente.
“No se indicó dónde estaban las salidas ni dónde se encontraban los dispositivos de flotación. En medio del caos y el pánico, 52 personas se ahogaron dentro y alrededor del avión”, explicó Josh Gates, presentador de Expedition Unknown.
Las conclusiones contribuyeron a que Estados Unidos estableciera en 1965 la obligación de ofrecer instrucciones de seguridad antes de cada vuelo. La medida terminó convirtiéndose en una práctica internacional.
Los organizadores no recuperarán la aeronave. El sitio será protegido como tumba marítima y se estudia la creación de un monumento para recordar a las víctimas.
“Cada vez que alguien sube a un avión, ya sea por vacaciones, por trabajo o para volver a casa, tiene una deuda con lo que ocurrió en el Clipper Endeavor”, afirmó Gates.