
El músico cubano Tito Pakin compartió en un video su experiencia al intentar enviar una trompeta a Cuba para su sobrina, quien estudia música en la Isla.
A través de esta vivencia, Pakin reflexionó sobre las dificultades que enfrentan los cubanos para acceder a instrumentos musicales adecuados, lo cual afecta directamente el desarrollo de la educación artística en el país.
En su relato, el músico cubano explica cómo, tras encontrar una trompeta de calidad en una tienda en Estados Unidos por un precio accesible, se enfrenta a un obstáculo: el costo de enviarla a Cuba.
Según el músico, la trompeta en Amazon tiene un valor de entre 150 y 170 dólares, pero al intentar enviarla a través de agencias de transporte, el precio aumenta considerablemente.
La tarifa para enviar el instrumento supera los 250 dólares, una cifra que resulta inalcanzable para la mayoría de los cubanos, pues es superior a lo que muchos ganan en un año.
Pakin lamentó la falta de acceso a instrumentos en las escuelas cubanas, donde los estudiantes deben recurrir a sus propios recursos para adquirirlos.
A pesar de las dificultades económicas, las familias se ven obligadas a buscar alternativas, ya que el gobierno no proporciona instrumentos adecuados. La trompeta que su sobrina posee actualmente está en malas condiciones: los pistones no funcionan y el instrumento presenta otros desperfectos.
En este contexto, la posibilidad de enviarle una trompeta nueva y funcional se convierte en un acto de generosidad y apoyo al estudio de la música.
El artista destacó que, en su opinión, el verdadero obstáculo está en el sistema que impide a los ciudadanos acceder a lo que necesitan para progresar. “Te estoy diciendo que el bloque no está aquí, el bloqueo está allá. Porque no quieren que tú tengas cosas buenas”, afirmó Pakin.
Según Pakin, el costo elevado de los envíos y la falta de recursos dentro del país son los principales factores que limitan el acceso a una educación musical de calidad.
A través de esta experiencia, Tito Pakin invitó a reflexionar sobre la necesidad de cambios estructurales que permitan a los cubanos acceder a oportunidades equitativas, en especial en el ámbito educativo y cultural, para que todos tengan la posibilidad de desarrollar su talento sin restricciones.