
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebrará su cumpleaños 80 con un acto sin precedentes en la historia moderna de la Casa Blanca: una velada de artes marciales mixtas que se realizará este domingo en el Jardín Sur de la residencia presidencial.
El Ultimate Fighting Championship (UFC, por sus siglas en inglés) instaló un gigantesco octágono bajo una estructura metálica conocida como “La Garra”, confirmó Periódico Cubano a través de EFE.
La estructura levantada en los jardines presidenciales alcanza casi 30 metros de altura, supera visualmente a la propia Casa Blanca y está equipada con potentes focos con los colores de la bandera estadounidense. Desde el octágono se mantiene una vista despejada hacia el pórtico sur de la residencia.
Alrededor del ring fueron instaladas gradas para entre 4.000 y 5.000 invitados. Además, la organización dispuso cerca de 500 baños portátiles y una zona de aficionados fuera del perímetro de la Casa Blanca, donde miles de personas podrán seguir las peleas en pantallas gigantes.
Los tiempos de Trump.
Así luce la Casa Blanca para el show de artes marciales mixtas de la UFC de mañana para celebrar el cumpleaños 80 del presidente y un aniversario más de la fundación de EE.UU.pic.twitter.com/CujHSfGfB2
— Joaquín López-Dóriga (@lopezdoriga) June 14, 2026
“La Garra”, de unas 700 toneladas, fue construida por la empresa belga Stageco, especializada en grandes estructuras para eventos. Según los organizadores, el diseño original había sido concebido para un festival musical en Países Bajos y fue adaptado para este montaje en Washington.
Aunque la Casa Blanca ha sido escenario de conciertos, ceremonias oficiales y recepciones multitudinarias, nunca había albergado una estructura de esta magnitud ni una cartelera formal de artes marciales mixtas. La disciplina combina técnicas de boxeo, jiu-jitsu, lucha libre, muay thai y otras modalidades de combate.
El costo del evento ronda los 60 millones de dólares y corre a cargo de la UFC. Su presidente, Dana White, mantiene una relación cercana con Trump desde hace décadas. El mandatario ya había estado vinculado a negocios de boxeo y lucha libre, y fue uno de los primeros empresarios en abrir espacios a la UFC cuando la liga buscaba consolidarse.
El combate estelar enfrentará al hispano-georgiano Ilia Topuria, campeón invicto del peso ligero, con el estadounidense Justin Gaethje, uno de los peleadores más reconocidos de la división. Topuria, de 29 años, calificó la cita como uno de los mayores eventos de la historia de la UFC y del deporte en general.
La elección de la Casa Blanca como sede ha generado críticas de sectores que consideran inapropiado convertir la residencia presidencial en escenario de una velada de combates. También se han planteado cuestionamientos sobre el uso simbólico de un espacio público para un espectáculo asociado directamente a la figura del mandatario.
Sin embargo, aficionados entrevistados en Washington desestimaron esas objeciones. Tracy Philbeck, consultado por AP en las inmediaciones del Monumento a Lincoln, sostuvo que celebrar peleas en la llamada “Casa del Pueblo” tiene antecedentes en la época de Theodore Roosevelt.
Roosevelt solía realizar sesiones de sparring en la Casa Blanca, aunque se trataba de prácticas privadas y no de combates públicos con premio. El expresidente fue un entusiasta boxeador aficionado desde sus años en Harvard y mantuvo esa afición durante buena parte de su vida.
La UFC también llevó actividades comunitarias al Distrito de Columbia durante la semana. En la Midtown Youth Academy, el peleador Randy Brown compartió con adolescentes y preadolescentes en una sesión de entrenamiento. La directora ejecutiva del gimnasio, aunque admitió no seguir mucho la UFC, terminó subiendo al ring para lanzar algunos golpes junto al profesional.