
El expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, obtuvo un indulto por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quedando en libertad, aunque se desconoce su paradero actual.
El exmandatario centroamericano, de 57 años, fue extraditado a EEUU en abril de 2022 por motivo de acusaciones relacionadas con el tráfico de drogas y armas. Tras un juicio, recibió una sentencia de 45 años de prisión.
Hernández también fue sentenciado a cinco años de libertad vigilada y una multa de ocho millones de dólares. La sentencia la cumplía en una prisión federal de alta seguridad en Pensilvania, donde salió libre ayer lunes, según los registros de la Oficina Federal de Prisiones (BOP, por sus siglas en inglés).
La semana pasada, el mandatario republicano habló sobre indultar a Hernández indicando que su arresto fue resultado de una trampa tendida por la administración del expresidente demócrata Joe Biden.
La liberación coincide con la elección presidencial en la nación centroamericana, donde el conteo de votos ha estado suspendido tras rebasarse el 50% de las actas computadas. Por el momento, existe un empate técnico entre los candidatos de derecha, Nasry ‘Tito’ Asfura, del Partido Nacional, y Salvador Nasralla, del Partido Liberal.
Trump ha expresado su apoyo a Asfura. “Tito y yo podemos trabajar juntos para combatir a los narcocomunistas y brindar la ayuda necesaria al pueblo hondureño”, expresó el líder estadounidense en la red social Truth Social.
En este proceso electoral, la candidata oficialista y de izquierda, Rixi Moncada, se encuentra estancada en tercer lugar del conteo y con mínimas posibilidades de poder alcanzar a los aspirantes punteros.
La liberación de Juan Orlando Hernández ha generado opiniones divididas. Mientras algunos sectores critican el indulto por considerarlo un golpe a la lucha contra el narcotráfico, los defensores del expresidente alegan irregularidades en su juicio y denuncian una persecución política.
Según un informe de Axios, Hernández solicitó el perdón a través de una carta dirigida a Donald Trump, en la que elogiaba al presidente y destacaba la colaboración entre ambos países durante su primer mandato.
La carta contenía una referencia a Trump como “Su excelencia” y sugería que la decisión de conceder el indulto podría haber sido influenciada por una activa campaña de cabildeo encabezada por Roger Stone, exasesor cercano del presidente estadounidense.
Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, reiteró este lunes la versión de Trump, quien sostiene que la Administración de Biden había tendido una trampa. Leavitt explicó en una rueda de prensa que el abogado defensor de Hernández solo tuvo tres semanas para preparar el caso.
Además, afirmó que durante el juicio, el equipo legal argumentó que la acusación contra el expresidente fue una maniobra política orquestada por el partido de la presidenta saliente, Xiomara Castro, con la complicidad del Gobierno de Biden y de la entonces vicepresidenta Kamala Harris.
La portavoz también señaló que, durante el juicio, Hernández denunció la falta de pruebas objetivas, así como el uso de testimonios de “delincuentes confesos” que esperaban una reducción de sus penas a cambio de su cooperación.