
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró el 28 de febrero confirmó la muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, durante los ataques aéreos y con misiles lanzados por Estados Unidos e Israel contra objetivos clave en Irán.
En una entrevista con NBC News, Trump afirmó: “Creemos que es correcto” al referirse a la muerte del líder iraní, aunque no se ha confirmado oficialmente.
El ataque conjunto, conocido como la operación “Escudo de Judá”, se llevó a cabo con el objetivo de debilitar las capacidades nucleares y misilísticas del régimen iraní. La ofensiva incluyó bombardeos y ataques contra instalaciones estratégicas, como sistemas de defensa aérea y centros militares, así como posibles centros de poder político del régimen de Teherán.
Trump explicó que la ofensiva fue motivada por dos razones principales: la falta de avances en las negociaciones nucleares en Ginebra y el comportamiento agresivo del régimen iraní en los últimos años.
Según el presidente estadounidense, las constantes violaciones de acuerdos por parte de Irán, como la destrucción de objetos aéreos y ataques mortales, llevaron a una conclusión de que Irán no tenía interés real en un acuerdo.
A pesar de los informes sobre la muerte de Jameneí, Trump también discutió sobre los próximos pasos a seguir en la operación militar, indicando que quizá continuén los bombardeos durante toda la semana.
En su entrevista con Axios, sugirió que podría prolongar el ataque y tomar el control de todo Irán o, por el contrario, retirar las tropas en dos o tres días y mantener la amenaza contra el régimen iraní si el país continúa con sus programas nucleares.
Las reacciones a los ataques fueron inmediatas. Irán respondió lanzando misiles y drones hacia territorio israelí y bases militares estadounidenses, lo que incrementó la violencia en la región.
Según informes de la Guardia Revolucionaria iraní, se dispararon más de 1,200 proyectiles en represalia. El gobierno de Teherán denunció los ataques como una agresión injustificada, mientras que la violencia dejó más de 200 muertos y cientos de heridos en Irán, según la Media Luna Roja.
Los ataques han dejado un saldo significativo de víctimas y daños civiles, incluyendo la destrucción de una escuela primaria que resultó con numerosas víctimas. Este conflicto ha aumentado las tensiones en Oriente Medio, donde las consecuencias de la agresión pueden tener repercusiones globales.
El presidente Trump defendió su postura y afirmó que la respuesta de Irán es una consecuencia de sus acciones previas, que, según él, justifica la ofensiva militar como una medida para garantizar la seguridad de Estados Unidos y sus aliados.
Trump dice en Truth Social que han matado al Ayatolá Supremo, Alí Jamenei. Invita a la élite del régimen a utilizar esta “oportunidad” para unirse a los “patriotas iraníes” e instalar un gobierno nuevo.
Dice que les ofrece inmunidad. pic.twitter.com/yxs0Vq0Mtl
— Argemino Barro (@Argemino) February 28, 2026