
El Departamento de Defensa de Estados Unidos publicó el viernes un primer paquete de archivos desclasificados sobre objetos voladores no identificados, conocidos ahora oficialmente como fenómenos anómalos no identificados (UAP, por sus siglas en inglés).
La divulgación responde a una orden emitida en febrero por el presidente Donald Trump, quien presentó la medida como parte de una política de “máxima transparencia” hacia el público.
El lote inicial contiene 162 expedientes secretos acumulados durante décadas e incluye materiales del FBI, el Departamento de Estado, la NASA y otras agencias federales.
Los documentos fueron colocados en un sitio gubernamental creado para reunir videos, fotografías y reportes originales sobre estos fenómenos.
This is the craziest video from Trump / Dept. of War UFO files release. Probably the first conclusive evidence of UFO / extra terrestrial technology pic.twitter.com/tqccfixn1W
— tom (@tom001xx) May 8, 2026
El Pentágono aclaró, sin embargo, que muchos materiales solo fueron revisados por motivos de seguridad y aún no han sido analizados para determinar el origen de las anomalías. Es decir, la publicación no equivale a una confirmación oficial sobre vida extraterrestre ni sobre tecnología alienígena.
Trump celebró la divulgación en Truth Social y afirmó que los ciudadanos podrán sacar sus propias conclusiones sobre la información. Su gobierno vinculó la iniciativa con otras órdenes de desclasificación, incluidas las relacionadas con los asesinatos de John F. Kennedy, Robert F. Kennedy y Martin Luther King Jr. No obstante, esos expedientes previos aportaron pocos datos nuevos frente a lo ya conocido.
La publicación llega en medio de un renovado interés por los Ovnis. Ese debate se reactivó después de que el expresidente Barack Obama dijera en un pódcast que los alienígenas eran “reales”, aunque luego matizó sus palabras y aclaró que durante su presidencia no vio pruebas de contacto extraterrestre ni de seres retenidos por el Gobierno estadounidense.
Materiales más interesantes entre los divulgados
Entre los archivos divulgados figuran reportes antiguos y recientes. Uno de ellos describe una entrevista del FBI a un piloto de dron que, en septiembre de 2023, dijo haber visto en el cielo un objeto lineal con una luz intensa. Según el reporte, el objeto permaneció visible entre cinco y diez segundos antes de desaparecer.
También aparecen imágenes y testimonios vinculados a las misiones Apolo. En Apolo 12, en 1969, el astronauta Alan Bean reportó destellos de luz que parecían desplazarse hacia el espacio. En Apolo 17, en 1972, los tripulantes observaron partículas brillantes que giraban a gran distancia. Una fotografía de esa misión muestra tres puntos en formación triangular.
El Pentágono señaló que no existe consenso sobre la naturaleza de esa anomalía, aunque un análisis preliminar sugiere que podría tratarse de un objeto físico.
Otros documentos incluyen reportes militares recientes. Algunos mencionan un posible UAP pequeño observado en Irak en 2022, luces de origen desconocido en Siria en 2024 y registros procedentes de Emiratos Árabes Unidos y Grecia.
El propio sitio del Pentágono advierte que el lenguaje usado en esos informes refleja interpretaciones subjetivas de quienes los redactaron y no conclusiones definitivas.
El interés institucional en estos fenómenos no es nuevo. En 2022, el Congreso creó una oficina dentro del Pentágono para investigar y desclasificar información relacionada. Ese mismo año se celebró la primera audiencia pública sobre el tema en más de medio siglo.
Un informe posterior, publicado en 2024, registró cientos de incidentes nuevos, pero no encontró pruebas de que el Gobierno estadounidense hubiera confirmado tecnología extraterrestre, recuperado objetos alienígenas o verificado la existencia de vida de otro planeta.
Críticas a Trump
La medida también ha recibido críticas políticas. Algunos adversarios de Trump sostienen que la publicación de archivos sobre temas de gran interés público puede funcionar como una distracción frente a otros asuntos, en particular el manejo de los expedientes relacionados con Jeffrey Epstein.
El congresista republicano Thomas Massie llegó a describir la divulgación sobre ovnis como una “arma de distracción masiva”.