
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la creación de la Golden Visa (visa dorada), un permiso migratorio que permitirá a ciudadanos extranjeros entrar legalmente al país y posteriormente obtener la residencia permanente. Sin embargo, para conseguir estos beneficios, los migrantes deben destinar cinco millones de dólares para hacer una inversión en territorio estadounidense y generar empleo.
La visa dorada, una opción muy utilizada por varios países en el mundo como Portugal y varias islas del Caribe, en EEUU sustituirá al programa EB-5 vigente desde 1990. La residencia permanente por esta vía es también un camino hacia la ciudadanía americana cuando transcurra el tiempo exigido para aplicar a la naturalización ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS).
“Esto atraerá a mucha gente a nuestro país, que será rica y que han tenido mucho éxito y que gastarán mucho dinero, pagarán muchos impuestos y darán trabajo a muchas personas. Creemos que será un gran éxito”, afirmó el mandatario.
Trump destacó que esta iniciativa está diseñada para atraer a individuos con alto poder adquisitivo que contribuyan con el crecimiento económico del país. La propuesta elimina el requisito previo del programa EB-5, que exigía la creación de al menos 10 empleos a cambio de la residencia.
Hasta ahora, los inversionistas extranjeros podían obtener la residencia con una inversión mínima de poco más de un millón de dólares. Con la implementación de la Golden Visa, el costo de acceso a la residencia en EEUU se quintuplicará, estableciendo una de las tarifas más altas del mundo para un visado de este tipo.
El programa EB-5 tenía un límite anual de 10.000 visas. Sin embargo, Trump sugirió que la Golden Visa podría venderse sin restricciones. El magnate republicano mencionó la posibilidad de emitir hasta 10 millones de visas con este esquema, lo que generaría una fuente significativa de ingresos para el gobierno. El programa será administrado por el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Comercio, bajo la dirección de Howard Lutnick.
EEUU no es el único país con este tipo de programas de residencia por inversión. Según la consultora Henley & Partners, más de 100 naciones ofrecen visados similares, entre ellas Reino Unido, Portugal, Grecia, Malta, Australia, Canadá e Italia.
La propuesta ha generado reacciones encontradas. Mientras algunos sectores la ven como una oportunidad para fortalecer la economía, críticos argumentan que este esquema privilegia a los más ricos, dejando fuera a otros inmigrantes que contribuyen con su trabajo y esfuerzo.