
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, promovió una iniciativa durante un encuentro con empresarios. Se trata de una ley que actualmente se debate en el Senado y tiene como objetivo crear cuentas con un depósito inicial de 1.000 dólares por cada niño nacido entre el 31 de diciembre de 2024 y el 1 de enero de 2029.
Las denominadas “Cuentas Trump” serían un tipo de depósito de renta fija con fiscalidad diferida, y el gobierno se comprometería a realizar dicho depósito inicial, informó EFE.
El mandatario republicano calificó la medida como un paso “pro-familia”, destacando que las cuentas estarán vinculadas a las cotizaciones de los mercados de valores. Una vez que el titular cumpla 18 años, podrá retirar el dinero para utilizarlo en el pago inicial de una vivienda, en educación o para iniciar un pequeño negocio.
El presidente instó a los empresarios presentes en el encuentro a invertir en estas cuentas en beneficio de los bebés de sus empleados. Esta propuesta forma parte de un plan mayor con el que Trump busca fomentar el ahorro y la inversión a largo plazo, y ampliar las oportunidades económicas para las nuevas generaciones.
El concepto proviene de la idea original de los bonos para familias de bajos recursos, aunque se plantea de manera diferente. En su propuesta inicial, Trump había sugerido un programa universal administrado por el gobierno que otorgaría una mayor dotación a los hijos de familias de bajos recursos con el fin de reducir la brecha de riqueza entre los estadounidenses.
Esta nueva versión involucra fondos de inversión privados y limita las posibilidades de acceso. Una de las restricciones clave es que para que un niño pueda ser titular de una cuenta, al menos uno de sus padres deberá contar con un número de la Seguridad Social y permiso de trabajo.
Los empresarios, como parte del encuentro, recibieron detalles adicionales sobre cómo podrían involucrarse en el financiamiento de estas cuentas, permitiendo que las familias y tutores también puedan depositar hasta 5.000 dólares adicionales al año.
En febrero de 2023, Un grupo de legisladores demócratas en el Congreso propuso un plan que consiste en otorgar un cheque de 1.000 dólares a cada niño nacido en territorio estadounidense, a través de un programa denominado “American Opportunity Accounts”.
El fondo para los “bonos para bebés” sería financiado por el gobierno federal y gestionado por el Departamento del Tesoro de EEUU. Los beneficiarios de estas cuentas podrán acceder a los fondos una vez alcancen los 18 años, con el fin de utilizarlos para gastos elegibles como educación superior o adquisición de vivienda.
La propuesta, conocida como la Ley de Cuentas de Oportunidad Estadounidense, fue presentada por los demócratas Cory Booker, senador de New Jersey, y Ayanna Pressley, representante de Massachusetts. La iniciativa también cuenta con el respaldo de los senadores Chuck Schumer, Elizabeth Warren y Bernie Sanders.