
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó la Ley “Laken Riley”, la primera legislación promulgada en su nueva administración, que endurece las medidas contra inmigrantes en situación irregular acusados de robo y crímenes violentos. La norma estipula su detención obligatoria y posible deportación, incluso antes de que sean condenados.
La firma de la normativa se realizó este miércoles en una ceremonia en la Casa Blanca, donde el mandatario comentó que esta medida refuerza la seguridad del país y honra la memoria de Laken Riley, la estudiante de enfermería de Georgia asesinada en 2024 por un inmigrante venezolano sin estatus legal.
La legislación establece que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) deberá detener a inmigrantes irregulares arrestados por delitos como robo, hurto en tiendas, agresión a un agente de policía, asesinato o cualquier delito que provoque muerte o lesiones graves. Asimismo, otorga facultades a los fiscales generales estatales para demandar al gobierno federal por daños relacionados con políticas migratorias.
Laken Riley, de 22 años, fue asesinada mientras trotaba en el campus de la Universidad de Georgia. Su atacante, José Antonio Ibarra, de 26 años, había ingresado irregularmente a EEUU y, a pesar de antecedentes previos, fue liberado en varias ocasiones. En noviembre de 2024, este hombre fue declarado culpable y condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Los padres y la hermana de Riley estuvieron presentes en la ceremonia de la firma. Su madre, Allyson Phillips, expresó estar agradecida por la aprobación de la ley. “No hay nada que nos devuelva a nuestra preciosa Laken, pero esperamos que esta legislación ayude a salvar vidas”, dijo entre lágrimas.
La ley fue aprobada rápidamente por el Congreso, dominado por los republicanos, con cierto apoyo demócrata. Sin embargo, grupos defensores de los derechos de los inmigrantes la critican por permitir la detención masiva de personas sin condena judicial. La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) advirtió que la medida podría llevar a largas detenciones de inmigrantes acusados de delitos menores.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, republicano por Luisiana, defendió la legislación. “Esto es lo correcto. Siempre es bueno cuando lo correcto también es lo popular”, afirmó.
Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha firmado más de 350 órdenes ejecutivas, muchas de ellas dirigidas a endurecer la seguridad fronteriza y facilitar las deportaciones masivas. Una de estas medidas, signada en el mismo evento, se trata de la orden para habilitar un centro de detención para migrantes en la base naval de Guantánamo.
“También estoy firmando una orden ejecutiva para instruir a los departamentos de Defensa y Seguridad Nacional para que comiencen a preparar la instalación para 30.000 inmigrantes en la Bahía de Guantánamo”, declaró el mandatario republicano.