
Fran Rodríguez, economista cubano y miembro del Partido Republicano en Estados Unidos, comentó que las palabras de Donald Trump sobre Cuba hay que tomarlas en serio.
Según dijo, el mandatario ha vuelto a referirse a Cuba incluso cuando no se le pregunta directamente por la isla. Esa insistencia, a su juicio, muestra que Washington mantiene la mirada puesta sobre el régimen cubano, pese a otros frentes internacionales.
Recientemente, el Senado de EEUU rechazó un intento de limitar las facultades del presidente Trump para ordenar una eventual acción militar hacia Cuba.
Para el analista, la decisión mantiene abierta una vía de presión contra el régimen de La Habana en un momento en que el mandatario republicano ha enfocado su discurso en la seguridad del hemisferio, para la cual el régimen de La Habana representa un peligro.
En la votación del Senado quedó evidenciado que el Partido Republicano está alineado mayoritariamente con una política más dura hacia La Habana, mientras acusó a los demócratas de intentar frenar ese camino. Los únicos dos senadores republicanos que no acompañaron esa posición fueron Susan Collins y Rand Paul.
Rodríguez insistió en que la pregunta ya no sería si Trump intervendrá en Cuba, sino cómo lo hará. Aclaró que, desde su punto de vista, esa intervención ya comenzó mediante presión política sobre la familia Castro y el régimen. También atribuyó a Marco Rubio un papel clave en esa estrategia bajo las órdenes de Trump.
En recientes declaraciones del secretario de Estado en Fox News señaló que Cuba necesita cambios económicos, pero no bajo la administración actual. Rodríguez interpretó esas palabras como una señal de que Washington no buscaría conservar en el poder a la estructura comunista, ni siquiera con otros rostros.
Durante la entrevista con Rolando Nápoles, Rodríguez consideró que EEUU estaría apostando por un cambio radical en Cuba. También mencionó la posibilidad de una etapa de estabilización económica, con ayuda en alimentos, electricidad y combustible, antes de avanzar hacia otros cambios.
Rodríguez comparó el caso cubano con Venezuela y sostuvo que Trump ve a EEUU como potencia hegemónica en el hemisferio. En esa línea, dijo que el mandatario no teme a los militares cubanos ni al aparato de poder de La Habana, al que describió como un “paciente” debilitado.
La conversación también vinculó este escenario con el calendario político estadounidense. Rodríguez afirmó que Trump necesita llegar a una convención republicana de medio término con resultados concretos en temas internacionales. Según su análisis, Cuba e Irán figuran entre los asuntos que el mandatario buscaría presentar como problemas resueltos.
El cambio en Cuba podría producirse en un plazo cercano, incluso antes del final del verano, aunque esa posibilidad fue expuesta como pronóstico. También recordó que Trump ha dicho en varias ocasiones que sería un honor resolver el problema cubano y ayudar tanto a quienes viven en la isla como a quienes tuvieron que emigrar.