
Cuba recibió apenas 30.883 visitantes internacionales en mayo de 2026, uno de los resultados mensuales más bajos de los últimos años para la industria turística, según datos oficiales de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) revisados por Periódico Cubano.
La cifra confirma el deterioro de un sector clave para la entrada de divisas, en medio de una crisis marcada por apagones, escasez de combustible, deterioro de servicios y pérdida de competitividad frente a otros destinos del Caribe.
Entre enero y mayo, el país contabilizó 359.491 viajeros extranjeros. El número representa una caída de 58,4% frente al mismo período de 2025. En términos absolutos, la Isla dejó de recibir más de 500.000 visitantes en solo doce meses.
Turismo en Cuba cae a mínimos preocupantes
El desplome afecta a casi todos los mercados emisores. La caída confirma que el régimen no ha logrado recuperar el atractivo turístico que tuvo antes de la pandemia, cuando el país superaba los 4 millones de visitantes anuales.
El retroceso golpea una de las principales fuentes de ingresos en moneda extranjera. Durante años, el turismo sostuvo parte de la economía nacional, aunque buena parte de sus beneficios quedó concentrada en empresas controladas por el aparato estatal y militar.
Canadá, que durante décadas ocupó el primer lugar entre los países emisores, muestra la contracción más fuerte. De enero a mayo de 2025 llegaron 387.396 viajeros canadienses. En igual etapa de 2026, la cifra bajó a 126.239.
La caída mensual resulta aún más severa. Los registros oficiales indican que los visitantes procedentes de Canadá pasaron de casi 100.000 en enero a menos de 800 en mayo.
Canadá y Rusia reducen sus viajes a la Isla
Rusia también perdió peso dentro del turismo cubano. La dictadura había promovido ese mercado como una alternativa ante el enfriamiento de otros flujos internacionales, pero las cifras muestran una reducción superior al 60% respecto al año anterior.
Estados Unidos aparece igualmente entre los mercados en descenso. Los viajeros procedentes de ese país cayeron más de la mitad frente a los primeros cinco meses de 2025. No obstante, el movimiento mensual se mantuvo con menos variaciones que en otros países emisores.
En medio de ese retroceso, los cubanos residentes en el exterior han ganado peso dentro de las estadísticas oficiales. En mayo, ese grupo representó casi la mitad de los visitantes registrados, lo que evidencia la dependencia creciente de la diáspora.
La diáspora sostiene parte del flujo turístico
El comportamiento de 2026 prolonga una tendencia negativa. Cuba cerró 2025 con poco más de 1,8 millones de visitantes internacionales, lejos de las metas oficiales y por debajo de los resultados de 2023 y 2024.
La comparación con los años previos a la pandemia resulta más desfavorable. En 2018 y 2019, el país recibió más de 4 millones de viajeros anuales, favorecido por un mayor flujo desde Estados Unidos y por condiciones regionales más estables.
Especialistas del sector atribuyen el deterioro a problemas estructurales, como el mal estado de hoteles y servicios, las dificultades de transporte, la falta de combustible y los apagones prolongados que afectan la experiencia de los viajeros.
Mientras otros destinos caribeños recuperan visitantes o superan sus niveles previos a la pandemia, Cuba enfrenta un escenario más adverso debido a la crisis interna, la baja calidad de los servicios y la falta de confianza en el modelo estatal.