
El Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de Estados Unidos ha propuesto una medida que podría afectar a los viajeros internacionales en los próximos meses: tomar una “selfie” al salir del país como prueba de su salida.
La sencilla acción, que forma parte de una iniciativa más amplia para fortalecer el control sobre los viajeros, fue publicada el miércoles en el Registro Federal.
La propuesta busca automatizar el proceso de salida de los viajeros a través del formulario I-94, un documento clave que se utiliza para registrar las entradas y salidas de los extranjeros en EEUU.
Según la agencia, esta nueva herramienta será parte de la app móvil CBP Home, que permitirá a los viajeros enviar datos biográficos, fotos faciales y su ubicación geográfica en tiempo real para comprobar que han salido del país.
Esta medida no será obligatoria, pero el envío de una imagen facial será un requisito esencial para completar el proceso. Además, la agencia utilizará la geolocalización y un sistema de “detección en vivo” para verificar que la foto es tomada en el momento, no un archivo previamente guardado.
La evidencia, junto con la ubicación, se registrará en el Sistema de Información de Llegadas y Salidas (ADIS), el cual podría ser utilizado como prueba en caso de que se cuestionen las fechas de la estadía del viajero.
Actualización del portal para pedir el ESTA
Además de la nueva función para los viajeros internacionales, CBP también planea actualizar el portal de solicitud del Sistema Electrónico para la Autorización de Viaje (ESTA). Los solicitantes del permiso deberán proporcionar una foto de su rostro o una selfie junto con la foto de la página biográfica del pasaporte. Este nuevo requisito servirá para garantizar que el solicitante es la misma persona que aparece en el pasaporte.
La propuesta se enmarca dentro de las políticas del gobierno de Trump para endurecer el control de los viajeros, especialmente para aquellos que ingresan al país bajo el programa de exención de visado, Visa Waiver Program (VWP).
En este contexto, los viajeros deberán también permitir que se revise el registro de cinco años de antigüedad de sus redes sociales, teléfonos y otros datos personales como parte de las medidas de seguridad adicionales.
Desde el pasado 30 de septiembre de 2025, el precio del permiso ESTA para viajar a EEUU sin una visa tradicional subió significativamente de 21 a 40 dólares. El trámite en línea podría sufrir otros ajustes en 2026, cuando la administración Trump busque recaudar más dinero por beneficios migratorios para ciudadanos de 42 países que pertenecen al VWP.