
El último domingo del año, 28 de diciembre, el sistema eléctrico cubano se enfrenta a nuevas dificultades, con un pronóstico de 1.930 MW de afectación, lo que representa apagones en el 57% de los circuitos eléctricos del país durante el horario pico.
La situación se debe a una serie de averías y limitaciones en las capacidades de generación, especialmente en varias unidades clave de las centrales térmicas del país.
Según el director general de electricidad del Ministerio de Energía y Minas, ingeniero Lázaro Guerra Hernández, las principales incidencias incluyen averías en las Unidades 5 y 8 de la CTE Mariel, la Unidad 2 de la CTE Felton, la Unidad 6 de la CTE Diez de Octubre y la Unidad 3 de la CTE Renté.
Además, se ha reportado mantenimiento en las Unidades 2 de la CTE Santa Cruz y 4 de la CTE Carlos Manuel de Céspedes, en Cienfuegos. Las limitaciones de generación térmica también alcanzan los 589 MW fuera de servicio, lo que incrementa la presión sobre el sistema eléctrico.
Las principales causas de los apagones incluyen la falta de combustible y problemas logísticos relacionados con el suministro de lubricante. De hecho, se reportan 1.026 MW de generación fuera de servicio debido a la falta de combustibles, lo que agrava aún más la situación.
Las autoridades no han dejado de insistir en la necesidad de que la población sea consciente de las dificultades a las que se enfrenta el sistema eléctrico nacional y han prometido esfuerzos para asegurar que el sistema se recupere lo antes posible, aunque las soluciones definitivas se vislumbran como un desafío a largo plazo.
Promesas incumplidas y reacciones de la población
Sin embargo, eso aviva las críticas que la población expresa en redes sociales. El minuto sin apagón que las autoridades prometieron para el 2025 nunca se dio.
Eduardo Mariño del Pino destaca la magnitud de la situación, comparando la actualidad con épocas pasadas cuando Cuba, incluso durante la colonia, padecía limitaciones en el acceso a la electricidad, y subraya el daño irreversible que los apagones prolongados están causando tanto a nivel físico como psicológico en los ciudadanos.
Por otro lado, Daniel Díaz González critica la falta de transparencia y la desinformación que caracteriza a la empresa eléctrica en Holguín, señalando que la rotación de los circuitos se realiza a conveniencia y que el personal no tiene información precisa para brindar a la población.
A su vez, hay quienes expresan su desánimo por la falta de soluciones inmediatas, como Yordani Ramírez, que menciona cómo, a pesar de las altas expectativas, los cortes de electricidad continúan siendo una constante.
Otros, como Isabel Monter, destacan la decepción por la incapacidad del sistema de energía para mejorar, a pesar de los intentos por diversificar la generación con parques solares y otras iniciativas. El sentimiento generalizado es de impotencia, con muchos ciudadanos preguntándose hasta cuándo se mantendrá esta situación.
La sensación de que el gobierno no está tomando las medidas necesarias para solventar la crisis es palpable en la mayoría de las intervenciones.