
Agentes federales arrestaron a cuatro hombres, entre ellos a un vecino de Hialeah, cuando tenían planes para cobrar un cheque robado del Tesoro de Estados Unidos con un valor cercano a los 28 millones de dólares, informó Local 10.
La detención ocurrió mediante una operación encubierta en un restaurante de Pembroke Pines. Los arrestados han sido identificados como Carlos Manuel Villanueva, de 37 años, originario de dicha ciudad, al sur de Florida; Eric Renard Bedford, de 44, y John Ryan Boxie, de 43, ambos de Houston; y Jorge Cruz García, de 30, de Katy, Texas.
Los arrestados enfrentan cargos federales de robo de propiedad gubernamental y conspiración para defraudar al gobierno estadounidense. El reporte policial indica que este grupo se encontraba bajo la coordinación de Villanueva.
Según la denuncia penal presentada en su contra, los hombres fueron puestos bajo custodia después de un encuentro con un agente encubierto del Tesoro en el que discutieron cómo cobrar el cheque robado, que había sido emitido como reembolso de impuestos para una empresa en Richmond, Virginia.
El cheque, por un total de 27.910.676,69 dólares, había sido sustraído del Tesoro y estaba en posesión de Villanueva. La investigación comenzó a principios de noviembre, cuando este hombre contactó a un agente encubierto creyendo que estaba negociando con un “banquero”.
En realidad se trataba de un agente de la Oficina del Inspector General del Tesoro para la Administración Tributaria, quien había sido asignado a infiltrarse en la operación.
El sujeto de Hialeah, quien inicialmente intentó justificar la transacción por medio de métodos ilegales, reveló que el cheque había sido emitido a una empresa “cerrada”, lo que supuestamente impedía su cobro de manera legítima.
El plan implicaba el uso de una serie de técnicas para “sacar el dinero” de manera discreta. Según los documentos judiciales, Villanueva discutió la distribución de las ganancias, con la intención de recibir el 20% del total, es decir, unos 5,6 millones de dólares, y pidió que se crearan tres cuentas separadas para realizar los pagos.
El encuentro en el restaurante de Pembroke Pines fue organizado por Villanueva, quien llegó al lugar alrededor de las 11:45 a.m. del lunes. Aproximadamente una hora después, García, quien se hacía llamar “David”, arribó al lugar en un Uber, afirmando tener experiencia en la negociación de cheques robados.
Poco después, Boxie y Bedford llegaron en un Maserati blanco, donde discuten los detalles de la transacción con el agente encubierto. Finalmente, Bedford entregó un sobre blanco con el cheque robado al agente, lo que permitió la intervención de las autoridades.
Tras confirmar la autenticidad del cheque, los agentes del Servicio de Inspección Postal de EEUU detuvieron a los cuatro hombres en el restaurante. Los arrestados fueron trasladados a la cárcel principal de la Oficina del Sheriff de Broward, donde permanecen detenidos a la espera de su comparecencia ante un juez federal.
El cuarteto debía enfrentarse a su primera audiencia ante un tribunal de Fort Lauderdale el miércoles por la mañana. La pena federal por conspiración para defraudar al gobierno de EEUU suele ser de hasta cinco años de prisión, una multa o ambas, de acuerdo con la ley 18 U.S.C. § 371.
No obstante, las sanciones pueden intensificarse dependiendo de la gravedad del delito en cuestión, y pueden incluir medidas adicionales como la restitución, el decomiso de bienes, la libertad condicional y sanciones monetarias significativas.