
Luis Ernesto viajó desde Miami a Cuba con la esperanza de salvar a su abuela quien se tenía que operar en un hospital del gobierno donde escasean los recursos. Consciente de eso lo llevó casi todo, pero lo que encontró en la Isla le cambió la vida para siempre.
Según confesó el cubano a Telemundo, al llegar se dio cuenta de que la crisis del sistema de salud cubano era mucho más grave de lo que había imaginado.
Apenas aterrizó en Cuba, Luis se enfrentó a la dura realidad de la escasez de combustible que disparó los precios del transporte. Le pidieron 700 dólares para ir de La Habana a Santa Clara donde estaba hospitalizada su abuela. Jamás imaginó tener que pagar más en Cuba que el propio precio del pasaje aéreo.
Una vez en el hospital, las condiciones eran inhumanas. Luis tuvo que sacar de su propio bolsillo 100 dólares para pagar a un grupo de presos que se encargaban de limpiar la sala, debido a la insalubridad extrema.
La situación era tan crítica que los pacientes estaban expuestos a infecciones mortales, lo que hizo que Luis tomara medidas extremas para proteger a su abuela.
El sistema eléctrico inestable de Cuba añadió una capa más de desesperación. Los apagones continuos representaban una sentencia de muerte para los pacientes hospitalizados, y Luis fue testigo de la pérdida de vidas debido a la falta de electricidad. La impotencia de ver morir a personas que no pudieron recibir atención a tiempo lo dejó marcado.
Luis, quien estudió medicina nuclear, no dudó en actuar. Se vistió como enfermero y trabajó junto a los médicos para asegurar la supervivencia de su abuela.
En medio de la tragedia, decidió hacer algo que pocos pensarían: repartió chocolates entre los pacientes para tratar de mejorar su estado emocional y, aunque parezca pequeño, hizo una diferencia en un entorno tan desolador.
A pesar de las adversidades, la operación de su ser querido fue un éxito, y Luis pudo cargar a su abuela en brazos para sacarla de ese hospital en ruinas. Sin embargo, el viaje de regreso no fue fácil. Luis se arrodilló en el avión y oró, pidiendo a Dios que fuera la última vez que presenciara la devastación de su tierra natal.
El cubano, residente en Miami, sabe que su decisión de contar su historia puede tener graves consecuencias. Sabe que hablar públicamente contra el régimen cubano podría llevar a represalias severas, incluida la prohibición de su entrada a Cuba.
A pesar del miedo, su amor por su abuela y su deseo de que el mundo conozca la verdad lo impulsaron a alzar la voz.
Porque Luis nunca a estado en HONDURAS en él mal llamado HOSPITAL ESCUELA q es un MATADERO ESCUELA. HONDURAS, PAÍS CAPITALISTA NO ADMITEN Q LOS PACIENTES TENGAN ACOMPAÑANTES, ABUNDA LA ELECTRICIDAD Y A LA VEZ LOS MUERTOS PORQUE NO PUEDEN PAGAR EL COSTO DE LOS MEDICAMENTOS, ABUNDA EL MALTRATO A LOS PACIENTES AÚN Y CUANDO SEAN ADULTOS MAYORES TENGAN LA PATOLOGÍA QUE TENGAN. EN ESE PAÍS CAPITALISTA LLAMADO HONDURAS DONDE TODO ABUNDA TAMBIÉN ABUNDA LA INSENSIBILIDAD HUMANA DONDE EN LA SEMANA MORASANICA NO QUEDA NI UN SOLO ESPECIALISTA QUE ADEMÁS SOLO LO SON DE CERTIFICADOS PORQUE DE CONOCIMIENTOS NO SON NI ESTUDIANTES DE PRIMER AÑO DE AGRONOMIA, SOLO QUEDAN EN EL HOSPITAL ESTUDIANTES EN ESA REFERIDA SEMANA, AL IGUAL QUE LOS FINES DE SEMANA Y PARA INCREMENTAR MATAN A PRIORI A LOS PACIENTES ADULTOS MAYORES Y A LOS Q NO COLABORAN EN HACER LA VOLUNTAD DE LO Q DESEAN LOS MÉDICOS INHUMANAMENTE O SIMPLEMENTE NO TIENEN DINERO PARA COSTEAR CUALQUIER EXAMEN Y SE PONEN DE ACUERDO LOS JEFES DE LAS SALAS CON EL DEPARTAMENTO DE MEDICINA LEGAL DEL MATADERO ESCUELA Y JUSTIFICAN LOS MUERTOS Q SON A DIARIO.
LOS PACIENTES Q NO LOGRAN SABER LOS DIAGNÓSTICOS PRECISOS LES DAN ALTA ENFERMOS COMO LLEGARON O PEOR INCLUSO Y AL TERCER DIA REGRESA EL PACIENTE MUY GRAVE. ENTONCES PORQUE TANTO CRITICAR CUBA POR LA HIGIENE, Y POR EL TRANSPORTE Y CONCENTREMOSNO EN LA EXCELENTE CALIDAD HUMANA, EN LA EXCELENTE PROFESIONALIDAD Y EFICIENCIA Y EFICACIA EN LA PRECISIÓN Y EXACTITUD DE LOS DIAGNÓSTICOS