
La declaración marca el tono de alarma utilizado por La Habana ante el nuevo escenario de tensión. (Captura de pantalla © AFP – YouTube)
El viceministro cubano de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, acusó este lunes de “cómplices del eventual baño de sangre” a quienes apoyan o difunden la posibilidad de una intervención militar de EEUU en Cuba.
Fernández de Cossío publicó en Facebook que el intento de “normalizar la amenaza de agresión militar contra Cuba” forma parte de un “diseño comunicacional fríamente calculado”.
En su declaración, sostuvo que quienes participan en ese proceso “serían cómplices del eventual baño de sangre”, una frase que marca el tono de alarma utilizado por La Habana ante el nuevo escenario de tensión.
El pronunciamiento del vicecanciller ocurre después de una escalada de declaraciones de Donald Trump, reportes sobre planes de contingencia del Pentágono y nuevas sanciones de Washington contra estructuras del régimen cubano.
En días previos, el mandatario republicano afirmó que EEUU podría “tomar Cuba casi inmediatamente” y mencionó la posibilidad de enviar un portaaviones, “quizá el Abraham Lincoln”, cerca de la costa cubana para forzar una rendición del régimen.
La referencia al portaaviones USS Abraham Lincoln y la idea de situarlo a corta distancia de Cuba fueron recibidas por el régimen como una amenaza directa, aunque no existe hasta ahora una orden militar ejecutada.
La tensión aumentó con informaciones atribuidas a medios estadounidenses según las cuales el Departamento de Guerra de EEUU estaría actualizando o acelerando planes de contingencia para una posible operación en Cuba si Trump llega a ordenar una acción militar.
Según versiones citadas por USA Today, The Independent, NBC News y otros medios, el Pentágono habría comenzado a revisar escenarios militares ante la impaciencia de Trump por la falta de resultados inmediatos de las sanciones y la presión política contra La Habana.
Sin embargo, funcionarios estadounidenses también han señalado que Washington no estaría buscando una acción militar inmediata contra Cuba. Pero tampoco hay avances en las conversaciones bilaterales, por lo cual Trump está impaciente por acabar de resolver el asunto.
Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, también reaccionó a las amenazas de Trump en una entrevista con ABC News. Dijo que Cuba toma “muy en serio” esas declaraciones y advirtió que una acción militar de EEUU podría provocar “consecuencias inimaginables” y una “catástrofe humanitaria”.
Rodríguez afirmó además que La Habana ejercerá su “derecho a la legítima defensa” si es atacada. También sostuvo que no hay avances en las conversaciones entre Cuba y EEUU, pese a contactos recientes.
Su discurso insistió en presentar la presión estadounidense como una amenaza militar y política contra la soberanía cubana, sin abordar de fondo la responsabilidad del régimen en la crisis nacional.