
El cubano Rubén Borrego Gardón, quien llegó a Estados Unidos hace más de un año tras ser víctima de persecución política en su país de origen, corría el riesgo de ser deportado, pero finalmente obtuvo una segunda oportunidad para buscar su residencia permanente en la nación norteamericana.
El portal independiente Cubanos por el Mundo compartió la historia de este migrante, que ahora cuenta con un plazo de 90 días para presentar su caso y esperar un resultado favorable en los tribunales.
“Durante ese período, no podrá ser deportado a la Isla. Fue liberado bajo supervisión, pero sin grillete. Aún no se ha programado una fecha para la audiencia en la corte, pero debe presentarse en la oficina de deportación el 7 de febrero para determinar los próximos pasos”, comentó la esposa al medio de prensa.
La familia de Borrego Gardón está decidida a continuar luchando por la permanencia en EEUU, ya que su abogado asegura tener un 99% de posibilidades de ganar el caso en la corte.
El cubano llegó a territorio estadounidense a bordo de una balsa improvisada y estuvo detenido durante nueve meses en el Centro Migratorio de Krome. Luego, fue trasladado a Nebraska y, en diciembre pasado, lo arrestaron durante una cita con las autoridades migratorias.
Posteriormente, lo movilizaron a Louisiana, donde se temía que fuera enviado a un centro de detención al sur de Florida para su deportación a Cuba. En un principio, varios abogados en Nebraska se negaron a presentar una moción para detener la repatriación, considerando que era un caso perdido. Sin embargo, la familia, asesorada por Cubanos por el Mundo, decidió contratar los servicios de un abogado en Miami.
La firma de abogados Gallardo Law tomó el caso y, después de varios días de esfuerzo, logró la liberación de Borrego Gardón, cuyos datos personales eran parte de una lista de solicitantes de asilo que fue expuesta de manera pública por error.
En ese documento estaban los nombres de 6.251 migrantes que afirmaron ser perseguidos políticos cuando solicitaron la protección ante las autoridades estadounidenses. Según el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), la información estuvo pública por espacio de cinco horas, ya que cuando se percataron del terrible gazapo retiraron el documento de Internet.
Días después de la filtración, migrantes cubanos con órdenes de deportación fueron liberados, como medida de protección por encontrarse en la mencionada lista. Algunos de ellos declararon a medios locales que iban a poder permanecer en EEUU durante al menos un año.
