
Un trágico suceso ocurrió en la noche del 22 de abril en Nueva Gerona, Isla de la Juventud, cuando un hombre identificado como Dagoberto, soldador de la tercera edad, fue asesinado en su hogar por un ladrón.
Según la cuenta en Instagram Nio Reportando un Crimen, el delincuente privó de la vida al hombre para robar solo 80 dólares. Esa era toda la “fortuna” que atesoraba en su casa. El crimen se produjo en medio de un apagón, lo que complicó las labores de socorro y los detalles de la investigación.
Según fuentes preliminares, la agresión ocurrió cuando el victimario, al parecer, atacó a Dagoberto por la espalda con un objeto punzante. Posteriormente, lo sometió y le sustrajo aproximadamente 80 dólares en efectivo, aunque la investigación sigue abierta para confirmar el móvil exacto del homicidio.
El hecho ha provocado un profundo impacto en la comunidad local. Varias personas han sido detenidas en relación con el caso, pero las autoridades aún no han brindado información detallada sobre los sospechosos.
El crimen subraya la creciente inseguridad en la isla, especialmente durante los apagones que crean el ambiente propicio para las fechorías.
Ver esta publicación en Instagram
Doble asesinato en Batabanó
En las últimas horas también ocurrió un doble asesinato ocurrido en Batabanó, provincia de Mayabeque. Una mujer, Rosalí Peña Hernández, y su hija de 12 años, Camila Peña, fueron asesinadas dentro de su vivienda en un suceso presuntamente vinculado a su entorno familiar.
El presunto autor del crimen sería la pareja de la mujer, identificado como Yohandri, quien se entregó a las autoridades. Además de las dos víctimas mortales, otras personas resultaron heridas, entre ellas una adulta mayor, familiar de la menor fallecida, y una vecina que habría intentado intervenir.
El hecho ha generado indignación en las redes sociales, con reclamos de justicia y preocupaciones sobre el creciente nivel de violencia en los hogares cubanos.
Cuba atraviesa una crisis económica severa marcada por escasez de combustibles, apagones y altos precios de los alimentos. Ello se ha convertido en uno de los factores estructurales que alimentan el incremento de violencia.

